AGUAFUERTES ANDALUZAS. Crónicas ácidas sobre medios y mediaciones

Medio: Mundo Obrero
Autor: Daniela Inés Monje
Fecha publicación: 01/01/2026
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En el año 1928 el escritor argentino Roberto Arlt inicia la publicación regular en el diario El Mundo, de una serie de crónicas urbanas, que con estilo desenfadado, irónico y por momentos humorístico buscaban abordar temáticas populares y de la vida porteña mostrando la complejidad y las contradicciones de la ciudad de Buenos Aires a través de la observación de sus calles y su gente. A lo largo de cinco años publicó estos textos literarios en la sección denominada “Aguafuertes Porteñas” y al cabo de un tiempo estas crónicas urbanas fueron compendiadas en un libro en 1933.

Luego de leer el libro de Francisco Sierra, la analogía fue inmediata: se trata ni más ni menos que de 146 aguafuertes, escritas a lo largo de cinco años en formato de colaboraciones habituales para diversos medios de comunicación entre ellos Mundo Obrero, Andalucía Digital y Diario de Sevilla, más algunas otras escritas por encargo para Le Monde Diplomatique, revista El Salto, diario Público y revista de Crítica y Pensamiento, entre otras, donde Sierra consigue analizar, desde un registro mordaz, incisivo e irónico la dialéctica de ese otro territorio que habitamos constituido no sólo de medios de comunicación tradicionales, sino de redes y medios digitales, plataformas de contenido y una multiplicidad de mediaciones culturales.

Y es su lugar de enunciación como intelectual y como andaluz, lo que nos aporta cuotas equilibradas de humor y acidez en los análisis lúcidos y complejos que produce en cada una de estas crónicas del presente.

Sierra es un escritor prolífico y despliega su talento en diferentes registros: se mueve con fluidez de la lección y el juicio sumarial a la alerta social sobre redes corporativas, de la apelación prescriptiva a la sanción provocadora, del comentario satírico a la crónica interpretativa y lo hace desde la ironía, la reprobación, la denuncia explícita o la especulación.

Si las Aguafuertes Porteñas de Arlt funcionaron como un espejo de los cambios culturales, sociales y políticos de la Buenos Aires de inicios del siglo XX, las Aguafuertes Andaluzas de Sierra nos devuelven un espejo trizado lleno de contradicciones y preguntas acerca de las posibilidades de las mediaciones sociales en el siglo XXI frente a los poderes políticos y corporativos y la concentración del capital a nivel planetario.

Sierra, no deambula por la ciudad para contar sus personajes, miserias y contradicciones, en cambio lo hace por los medios de comunicación, por las redes, por los espacios políticos de debate, por los foros ciudadanos, por las tertulias y ateneos. Se imbrica en las agendas de debate político, en las manifestaciones callejeras, en los foros de Internet, y busca cual “flaneur” observar y analizar un espacio público ampliado, que va desde los medios a las calles, desde las mediaciones sociales a las redes digitales en tanto estructuras de poder, y que reclama por tanto claves de lecturas complejas, toda vez que el punto de partida no es la equidad de participación y el diálogo racional en la esfera pública, sino en cambio una profunda asimetría entre actores que a pesar del crecimiento exponencial de medios y redes, no logran alcanzar la paridad expresiva y en muchos casos persisten en la afasia en relación a sus agendas.

Sierra se vale de neologismos curiosos y ocurrentes y de un diccionario versátil y provocativo para describir lo que ve a su paso por el espacio político y mediático: Trumpantojos, Pijus Magnificus, la Cofradía de los Cipotones, Timofónica y el Rey emirato, patizambos, elite estraperlista, son algunas de las expresiones que encontramos en su escritura barroca, densa, poblada de interpretaciones y datos complementarios que demandan una lectura atenta y cómplice por parte de los lectores.

Se disfrutan especialmente los diálogos que entabla en un presente sin tiempo, con el pensamiento de Julio Anguita, Manuel Vázquez Montalbán, Antonio Gramsci, Manuel Sacristán, Karl Marx, Paulo Freire o Juan de Mairena entre muchos otros, para poder pensar desde el sur y desde abajo las profundas contradicciones y conflictos que acontecen en la cultura contemporánea, los territorios, los medios públicos, la democracia y más ampliamente en la escena mediática local, nacional e internacional.

Así como la aguafuerte consiste literalmente en una técnica agresiva que corroe el metal develando un relieve nítido, Sierra consigue con estos textos, trazar una agenda político-intelectual definida y precisa, identificando zonas cruciales para la reflexión y acción transformadora.

Estamos frente a un volumen de 559 páginas, que se lee con fluidez —y se disfruta!— donde se compilan en una secuencia ordenada textos periodísticos publicados en los últimos cinco años que plantean desde múltiples ángulos y casos de análisis, la dialéctica de la actualidad informativa, en una perspectiva teórica y política nacional e internacional, pero con un detalle no menor: el que escribe es un intelectual de origen granadino, con un refinado sentido del humor y es además un político de izquierda que reivindica desde una mirada andaluza un pensamiento emancipatorio y el principio de esperanza como estandarte. Dice para definirse: “algunos somos más bien proclives a la ironía y la risa, único antídoto contra tanta ignominia y discrecionalidad”. Y por tanto, su escritura, tal como él mismo dirá al referirse al estilo del gran maestro Antonio López Hidalgo, va “del oxímoron a tropos del juego y el exceso” y consigue así que el lector “ría, se conmueva, tienda a encabronarse o navegar por los ríos de la memoria”.

No es un libro para incautos, antes bien lo es para funambilistas, que se animan a transitar zonas de incertidumbre. Es además, un libro que funciona como mapa nocturno para reflexionar sobre territorios tan diversos como la política, la literatura, los regionalismos, los GAFAM o el Rey emirato, pero a partir del pensamiento crítico como clave de lectura del mundo. Entre las balizas que nos aporta este mapa para transitar en la oscuridad hay una advertencia de Brecht: “Consideren extraño lo que no lo es/tomen por inexplicable lo habitual/ Siéntanse perplejos ante lo cotidiano/ Traten de hallar un remedio frente al abuso/ Pero sobre todo, no olviden que la regla es el abuso”.

¡Ánimo valientes y buena lectura!