La dignidad de la Cámara

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El despliegue de la dialéctica del lawfare y el escuadrismo mediático destituyente que vive a diario nuestro sistema democrático plantea la necesidad de revisar las formas y dialéctica de la violencia simbólica y la agresión que enrarece el ambiente en el Congreso y el espacio público.

Más allá de comentarios ocasionales de tertulianos y analistas alineados partidariamente, convengamos que la calidad democrática y la conversación pública se envilecen cuando el imperio de la razón cínica no deja lugar al entendimiento o la escucha productiva. Se mina la confianza e incluso se impele a modificar las normas de funcionamiento ordinario de las Cortes ante los abusos y mala praxis de los diputados ultramontanos.

Así por ejemplo recientemente, debatíamos la proposición de reforma de los artículos 101 y 104 del Reglamento del Congreso para dar respuesta a los inaceptables excesos, por ser elegantes, que algunos diputados de VOX y el PP vienen protagonizando obstinados en la reincidencia entre la provocación y el afán de protagonismo cual partícipes y promotores como son del llamado trumpismo mediático.

En la era Musk, las herramientas democráticas del modelo liberal no sirven para «restablecer el orden» continuamente transgredido en el hemiciclo, y el dominio público, por lo que se requiere un régimen disciplinario que garantice proteger la integridad institucional de la cámara de la soberanía popular y de todo órgano de gobierno.

Máxime cuando los de prioridad nacional socavan la democracia y no respetan las mínimas normas de decoro y cortesía parlamentaria. Ciertamente desconocen qué es el patriotismo constitucional. Y no cuidan la palabra, ni practicando la lectura.

Todo liberticida, por otro lado, suele ser iletrado, ni parlamentan como cabe esperar en la cámara de representantes pues suelen confundir el pleno con una taberna o plató de televisión. Todo vale por un tuit y el espectáculo que, por cierto, monetiza y promociona a los empresarios de sí mismos siempre que tensen la trama narrativa, sea con el insulto, la impostura o el esperpento. Permita el lector ilustrar tal aseveración.

El último pleno tuve a bien llamar la atención a la portavoz del PP, la señora Ester Muñoz, y al señor Bendodo a propósito del señor Tellado, mientras este insultaba a la bancada del Partido Socialista gesticulando, en medio de la algarabía, con un tono y vociferante violencia verbal contraria al principio republicano de ejemplaridad.

Un caso incorregible, por su recurrencia, de cómo la dialéctica parlamentaria de decir, oír y hacer se ha cortocircuitado con la pura negación del parlamentarismo a lo Trump, porque se dice de forma agresiva y faltona, con discursos altisonantes, cuando no ofensivas, sin coherencia, valor expresivo y nula consistencia, y solo se cultiva el puro ruido. Esta lógica operacional tiene su sentido histórico y proyección política. Hablamos de una estrategia de restauración contra la democracia y una clara dialéctica de la colonización, de nuestras instituciones y de nuestra comunicación política por el patrón Fox News.

En defensa de la democracia y la dignidad de la cámara contra la bárbara arbitrariedad zafia y fascista de la guerra jurídica y el derecho al revés, del acoso, el linchamiento y la picota medieval, contra la deslegitimación del señalamiento y el abuso que mina la confianza del pueblo en nuestras instituciones, ha llegado la hora, visto lo visto, de confrontar este frente cultural.

La polarización ultraderechista, de PP o VOX, realimenta una maquinaria monetizada que genera un efecto bola de nieve aparentemente imparable que se puede y debe rectificar: con reformas, con criterio, con la ley. Pero actores determinantes del ecosistema de la comunicación política, como los propios medios y gremios periodísticos, no parecen estar por la labor, pese a la deriva precaria que impone la economía política del clickbait tanto a los sujetos profesionales como a las empresas periodísticas hoy dependientes de grandes plataformas como Google.

Mientras se impone la indigencia moral e intelectual. Ahora, hoy aquí y ahora, en cada ley y propuesta, la alternativa es clara: Democracia o Fascismo. O se defiende la soberanía y reglas del juego parlamentario y una comunicación política democrática o se apuesta por el modelo de Trump y Milei.

Confiamos que la potencia dialógica del sentido común, la escucha activa y la pedagogía democrática de la esperanza, se impongan, tarde o temprano, para transformar la vida parlamentaria, el periodismo político y la cultura cívica de disenso y producción de la Opinión Pública como espacio de encuentro. La forma expresiva de la democracia lo requiere y la propia naturaleza de la comunicación, que es del orden de lo común, nos obliga a ello.

El presidente de RTVE entona un duro ‘mea culpa’ por subtitular el acento andaluz de la madre de Fabián Ruiz: «Fue un grave error (…) Estamos investigando qué pasó»

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Aunque pueda parecer que una Comisión de Control en el Congreso es un mero trámite de uno pregunta y el otro contesta, las Comisiones de Control a RTVE se ha convertido desde hace tiempo en un true crime institucional. No hay Comisión de Control Mixto que no acabe como el rosario de la Aurora. Ataques, reproches, descalificaciones, broncas, respuestas cargadas de ironía doliente y preguntas que parecen más bolas de un tirachinas que otra cosa. La de esta tarde no ha dado ninguna sorpresa, ha vuelto a repetirse la misma situación que se lleva repitiendo toda esta temporada y parte de la anterior.

Sin embargo, hoy ha habido un protagonista que hasta el momento había sido secundario, el diputado de Sumar Francisco Sierra. Habitualmente, al igual que los diputados del PP o de Vox aprovechan las Comisiones para cargar contra los errores o situaciones de RTVE, los de Sumar y el PSOE son, digamos, la parte buena, la que airea los mejores resultados, la buena gestión, las maravillosas cuentas. Ni unos ven lo positivo ni los otros negativos.

Ha sido con una pregunta de Sierra, cuando el presidente de RTVE, José Pablo López, hasta ese momento manteniendo la calma, pues no había motivo para perderla, ha aprovechado para entonar un inesperado y duro mea culpa tras la polémica desatada por la decisión de subtitular las declaraciones de Chari Peña, madre de Fabián Ruiz, debido a su acento andaluz, durante la emisión del documental Denominación de origen sobre la Selección española.

López ha aprovechado la pregunta sobre la cobertura de las elecciones andaluzas de Sierra para reconocer el «grave error» que se cometió: «Pido disculpas de forma expresa y sin ningún tipo de paliativos a todos los andaluces y andaluzas, entre los que me encuentro, y en especial a Chari Peña, madre de Fabián Ruiz. La decisión de subtitular las declaraciones en el documental fue un gran error. Como andaluz me duele doblemente. El acento andaluz es riqueza, es un patrimonio y janás se puede tratar como una barrera idiomática que necesite traducción. Estamos revisando qué es lo que pasó para que no se vuelva a repetir».

La polémica no se limitó al acento del sur peninsular, y es que en el mismo episodio, el programa también subtituló acentos procedentes de Canarias. Durante el tiempo dedicado a Pedri, una de las estrellas del FC Barcelona, se entrevistó a una figura clave de sus inicios en el fútbol: su entrenador, Fori Domínguez. La cadena pública optó por subtitular sus declaraciones, un criterio que volvió a despertar críticas por su inconsistencia, al no aplicarse con otros entrevistados canarios del reportaje.

Tras este receso, la Comisión de Control ha entrado de pleno en el barro. Sierra ha lanzado duras críticas contra los diputados del Grupo Parlamentario Popular, calentando el ambiente, y sobrepasando el tiempo que tiene cada diputado para sus preguntas. Sierra no callaba y el presidente de la Comisión Control, el senador del Partido Popular Antonio Silván Rodríguez, le advertía en varias ocasiones que estaba sobrepasando el tiempo. Pese a las advertencias, Sierra continuaba enfandándose mucho con el presidente de la Comisión y reprochándole que a los diputados del PP nunca les dice nada. Silván, cansado, ha silenciado el micrófono del diputado de Sumar, que no ha servido para calmar los ánimos, pues la tangana se ha establecido entonces entre Eduardo Carazo, diputal popular, y Sierra, que ha provocado incluso alguna sonrisa maliciosa del presidente de RTVE.

Con el rifirrafe y de nuevo aprovechando el discurso de Sierra, López se ha lanzado a defender con uñas y dientes RTVE y a atacar lo que él considera una persecución de «la ultraderecha» contra la televisión pública, refiriéndose a la comisión de investigación a la que se enfrenta RTVE tras aprobarla Vox y el PP.

López ha sido muy contundente: «Quiero hacerles un pronóstico que por decirlo de alguna manera tiene tres partes. El acoso. Se van a usar acusaciones falsas de parcialidad para fusilar la credibilidad de los profesionales de esta casa (…) En segundo lugar, la asfixia. El informe final -de la comisión de investigación- está ya redactado y solo busca justificar recortes masivos para quebrar la televisión pública, pero reconozco que se lo estamos poniendo difícil. Y la tercera pata es el negocio. Quieren vaciar de recursos a RTVE para regalarle la audiencia y la influencia, pero sobre todo la audiencia proque eso es dinero, a alguna corporación amiga».

El presidente de RTVE no se ha quedado ahí, aunque quedase más que claro la crítica sino que ha ido un paso más allá al afirmar que «hoy RTVE va a sufrir esta comisión porque es líder, solvente y libre y han decidido destruirla».

El tema del IVA también ha provocado momentos muy tensos durante la Comisión de Control. El decreto aprobado por el Gobierno para asumir el Ejecutivo el agujero del IVA en el caso de que la Audiencia Nacional falle en contra de RTVE ha llevado al presidente de RTVE y a los diputados del Grupo Parlamentario Popular a un duro enfrentamiento. «Fue el PP el que provocó el problema del IVA de RTVE. Dejen de buscar fantasmas en la contabilidad. Acusan al Consejo de Administración de ocultar pasivos y es mentira. ¿Por qué? Porque tenemos el respaldo del auditor. No hay ningún activo ficticio. Lo que han intentado es quebrar la RTVE y les ha salido mal«, ha sentenciado López a las preguntas de la diputada Montesinos.

El ambiente se ha encendido también cuando una de las diputadas ‘populares’ se ha referido a Javier Ruiz como Javierito para preguntar por los apagones vividos en La Hora de La 1 y Mañaneros 360 por fallos eléctricos. antes de responder que fue con el PP cuando se invirtió menos en mantenimiento, López ha recriminado con dureza «la falta de respeto al señor Javier Ruiz«, pidiendo a la diputado que fuera educada. «No ha habido ninguna falta de respeto, pues Javierito es como le llaman los más allegados -en referencia a las declaraciones de Villarejo en el programa de Javier Ruiz-«, ha respondido a continuación otra del diputada del PP al que le tocaba realizar la siguiente pregunta.

Medios de comunicación y discursos del odio

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El lunes 9 de marzo, en el local de La Fuga, a las 20h: Medios de comunicación y discursos del odio, con Macarena Hernández. Universidad de Cádiz, Cruz Tornay. COMPOLITICAS y Javier Moreno.

Los tiempos del trumpismo político vienen marcados por la política espectacular y la retórica del miedo. Los discursos del odio que proliferan en medios de información y redes digitales plantean un frente cultural en defensa de los Derechos Humanos en el que los GAFAM actúan como canal de escenificación y ecosistema natural de intervención a modo de guardabarreras de todo dominio público, en calidad de agentes promotores de la desinformación. En palabras de Byun-Chul Han, vivimos hoy una suerte de anestesia permanente en el que el fascismo, la xenofobia, el antifeminismo y los discursos de la derecha extrema contra las minorías proliferan en las pantallas del ágora digital definiendo el marco de deliberación pública. En el Seminario Permanente de Teoría Crítica, abriremos un ejes de análisis y alternativas democráticas para revertir la lógica de la hegemonía del Estado corporativo.

Enlace al audio del evento: https://archive.org/details/medios-de-comunicacion-y-discursos-del-odio

AGUAFUERTES ANDALUZAS. Crónicas ácidas sobre medios y mediaciones

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En el año 1928 el escritor argentino Roberto Arlt inicia la publicación regular en el diario El Mundo, de una serie de crónicas urbanas, que con estilo desenfadado, irónico y por momentos humorístico buscaban abordar temáticas populares y de la vida porteña mostrando la complejidad y las contradicciones de la ciudad de Buenos Aires a través de la observación de sus calles y su gente. A lo largo de cinco años publicó estos textos literarios en la sección denominada “Aguafuertes Porteñas” y al cabo de un tiempo estas crónicas urbanas fueron compendiadas en un libro en 1933.

Luego de leer el libro de Francisco Sierra, la analogía fue inmediata: se trata ni más ni menos que de 146 aguafuertes, escritas a lo largo de cinco años en formato de colaboraciones habituales para diversos medios de comunicación entre ellos Mundo Obrero, Andalucía Digital y Diario de Sevilla, más algunas otras escritas por encargo para Le Monde Diplomatique, revista El Salto, diario Público y revista de Crítica y Pensamiento, entre otras, donde Sierra consigue analizar, desde un registro mordaz, incisivo e irónico la dialéctica de ese otro territorio que habitamos constituido no sólo de medios de comunicación tradicionales, sino de redes y medios digitales, plataformas de contenido y una multiplicidad de mediaciones culturales.

Y es su lugar de enunciación como intelectual y como andaluz, lo que nos aporta cuotas equilibradas de humor y acidez en los análisis lúcidos y complejos que produce en cada una de estas crónicas del presente.

Sierra es un escritor prolífico y despliega su talento en diferentes registros: se mueve con fluidez de la lección y el juicio sumarial a la alerta social sobre redes corporativas, de la apelación prescriptiva a la sanción provocadora, del comentario satírico a la crónica interpretativa y lo hace desde la ironía, la reprobación, la denuncia explícita o la especulación.

Si las Aguafuertes Porteñas de Arlt funcionaron como un espejo de los cambios culturales, sociales y políticos de la Buenos Aires de inicios del siglo XX, las Aguafuertes Andaluzas de Sierra nos devuelven un espejo trizado lleno de contradicciones y preguntas acerca de las posibilidades de las mediaciones sociales en el siglo XXI frente a los poderes políticos y corporativos y la concentración del capital a nivel planetario.

Sierra, no deambula por la ciudad para contar sus personajes, miserias y contradicciones, en cambio lo hace por los medios de comunicación, por las redes, por los espacios políticos de debate, por los foros ciudadanos, por las tertulias y ateneos. Se imbrica en las agendas de debate político, en las manifestaciones callejeras, en los foros de Internet, y busca cual “flaneur” observar y analizar un espacio público ampliado, que va desde los medios a las calles, desde las mediaciones sociales a las redes digitales en tanto estructuras de poder, y que reclama por tanto claves de lecturas complejas, toda vez que el punto de partida no es la equidad de participación y el diálogo racional en la esfera pública, sino en cambio una profunda asimetría entre actores que a pesar del crecimiento exponencial de medios y redes, no logran alcanzar la paridad expresiva y en muchos casos persisten en la afasia en relación a sus agendas.

Sierra se vale de neologismos curiosos y ocurrentes y de un diccionario versátil y provocativo para describir lo que ve a su paso por el espacio político y mediático: Trumpantojos, Pijus Magnificus, la Cofradía de los Cipotones, Timofónica y el Rey emirato, patizambos, elite estraperlista, son algunas de las expresiones que encontramos en su escritura barroca, densa, poblada de interpretaciones y datos complementarios que demandan una lectura atenta y cómplice por parte de los lectores.

Se disfrutan especialmente los diálogos que entabla en un presente sin tiempo, con el pensamiento de Julio Anguita, Manuel Vázquez Montalbán, Antonio Gramsci, Manuel Sacristán, Karl Marx, Paulo Freire o Juan de Mairena entre muchos otros, para poder pensar desde el sur y desde abajo las profundas contradicciones y conflictos que acontecen en la cultura contemporánea, los territorios, los medios públicos, la democracia y más ampliamente en la escena mediática local, nacional e internacional.

Así como la aguafuerte consiste literalmente en una técnica agresiva que corroe el metal develando un relieve nítido, Sierra consigue con estos textos, trazar una agenda político-intelectual definida y precisa, identificando zonas cruciales para la reflexión y acción transformadora.

Estamos frente a un volumen de 559 páginas, que se lee con fluidez —y se disfruta!— donde se compilan en una secuencia ordenada textos periodísticos publicados en los últimos cinco años que plantean desde múltiples ángulos y casos de análisis, la dialéctica de la actualidad informativa, en una perspectiva teórica y política nacional e internacional, pero con un detalle no menor: el que escribe es un intelectual de origen granadino, con un refinado sentido del humor y es además un político de izquierda que reivindica desde una mirada andaluza un pensamiento emancipatorio y el principio de esperanza como estandarte. Dice para definirse: “algunos somos más bien proclives a la ironía y la risa, único antídoto contra tanta ignominia y discrecionalidad”. Y por tanto, su escritura, tal como él mismo dirá al referirse al estilo del gran maestro Antonio López Hidalgo, va “del oxímoron a tropos del juego y el exceso” y consigue así que el lector “ría, se conmueva, tienda a encabronarse o navegar por los ríos de la memoria”.

No es un libro para incautos, antes bien lo es para funambilistas, que se animan a transitar zonas de incertidumbre. Es además, un libro que funciona como mapa nocturno para reflexionar sobre territorios tan diversos como la política, la literatura, los regionalismos, los GAFAM o el Rey emirato, pero a partir del pensamiento crítico como clave de lectura del mundo. Entre las balizas que nos aporta este mapa para transitar en la oscuridad hay una advertencia de Brecht: “Consideren extraño lo que no lo es/tomen por inexplicable lo habitual/ Siéntanse perplejos ante lo cotidiano/ Traten de hallar un remedio frente al abuso/ Pero sobre todo, no olviden que la regla es el abuso”.

¡Ánimo valientes y buena lectura!

Cuestión meridional, colonialismo interno y subalternidad

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Seminario Teoría Crítica, de la Fundación de Investigaciones Marxistas.

Francisco Sierra. Fundación de Investigaciones Marxistas

Javier García Fernández. Espacio Andaluz

Soledad Castrillo. Universidad de Cádiz

 

Presentación del libro «Medianálisis», de Francisco Sierra Caballero

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Presentan el acto:

Rafael Rodríguez. Presidente APS

Rosario Pérez Cabaña. Profesora de Centro Universitario San Isidoro y escritora

Francisco Correal. Periodista

Juan Carlos Fernández Serrato. Escritor y profesor de la Universidad de Sevilla

Organiza: Asociación de la Prensa de Sevilla

Colabora: Librería La Fuga

Viernes 24 de octubre a las 19:30

Casa de la Provincia

Plaza del Triunfo, 1. 41004 Sevilla

 

“El espacio a la izquierda del PSOE es la garantía de que España nunca llegará al 5% en defensa”

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En una semana enredada en el debate de las cifras del incremento de gasto en defensa, Francisco Sierra reivindica la salida de la OTAN, ese «no» a la organización que articuló en 1986 el nacimiento de Izquierda Unida. Lo hace convencido de que el tiempo le ha empezado a dar la razón frente a un plebiscito reñido en el que la opción de permanecer en el club se impuso por el 56,85% de los votos.

Catedrático de Teoría de la Comunicación de la Universidad de Sevilla, Sierra (Granada, 1969) es diputado de IU por Sevilla y una de las voces que exigen desde la amalgama de fuerzas que aún conforman Sumar una posición más rupturista del PSOE frente a lo pactado en la cumbre de La Haya.

«La OTAN es una organización que ha impulsado una política imperialista contra el derecho internacional y fomentado la guerra y la economía de guerra de EEUU. Y una organización antidemocrática y responsable de muchos conflictos ilegales desde el punto de vista del derecho internacional», señala Sierra en una entrevista a El Independiente.

P.- ¿Cómo se ve hoy la OTAN desde la izquierda?
R.- Estamos en un momento de encrucijada en un doble sentido: existe un proceso destituyente y de destrucción del sistema de Naciones Unidas por parte de Trump con unos conflictos abiertos que son la muerte del derecho internacional y el derecho humanitario; y ha habido una escalada desde la caída del muro de Berlín hasta nuestros tiempos en el papel de la OTAN. No solo ha habido una ampliación hacia el espacio del antiguo bloque del Este sino que también tiende a arrogarse competencias que no estaban en el propio Estatuto Fundacional de la Alianza Atlántica: intervención en desastres naturales o intervención en territorios que están fuera de su área de intervención. Ahora directamente una organización que ha incumplido el derecho internacional y es responsable de guerras contra el derecho internacional público y atentados a la violación de derechos humanos se convierte en una organización que está coaccionando a los países europeos para financiar el déficit de deuda que tiene EEUU.

P.- ¿Lo considera un secuestro?
R.- Es un chantaje en toda regla y una política no de presión, sino de amenaza. Los que hemos estado en las posiciones de Izquierda Unida siempre hemos dicho que es una organización que, tras la caída del Pacto de Varsovia, tenía que desaparecer. Y no solo no ha desaparecido, sino que se ha incrementado. Además, se ha demostrado en los últimos tiempos, no solo con la administración Trump, sino con documentos e informes que EEUU y la OTAN no son nuestros aliados, que han estado actuando para lograr la destrucción del proyecto de integración de la Unión Europea. Se logró con el Brexit y e una estrategia deliberada. Ahora se está tratando de negociar de manera bilateral, como siempre ha hecho EEUU. Y evidentemente a costa del modelo de bienestar del Estado Social y de Derecho, que daba sentido al proyecto federal europeo. La OTAN no solo es una amenaza para la paz, el bienestar y el desarrollo de los europeos, sino también para la propia soberanía política, no de Europa como proyecto supranacional, sino de los miembros de la OTAN.

Lo más sensato, ya no de una posición de izquierdas sino desde una soberanista autónoma, es salir de la OTAN y pedir también su desaparición. Hay otras formas. En IU hemos hablado de una política securitaria propia en Europa. Hay propuestas en este sentido desde hace décadas.

P.- ¿Y es una alternativa posible con una comisión liderada por Ursula von der Leyen?
R.- Evidentemente, no es posible con esta Comisión Europea ni con la arquitectura de Maastricht. No es posible con fuerzas políticas llamadas patriotas que, en realidad, son representantes del protectorado bajo dominio colonial de Estados Unidos. No lo es con esta configuración o mapa político. Lo que no es posible ni sostenible es el modelo que quiere implantar el chantaje. No es sostenible la financiación que pide ni tampoco el proyecto estratégico que tiene EEUU y que solo pasa por la pobreza, el endeudamiento y la destrucción de la UE, que ya prácticamente está liquidada y sin perfil propio. Las declaraciones recientes de Von der Leyen son vergonzosas y de una irresponsabilidad absoluta. Es cómplice de los crímenes de lesa humanidad, con el genocidio y con la estrategia de Israel y su aliado de EEUU en la eliminación, ya no solo de Palestina, sino otros países de la región. La guerra asimétrica es una doctrina política militar del Pentágono.

P.- Entiendo que a usted la nueva exigencia del 5% le parece un intento de rescate de EEUU…
R.- Claramente. El proyecto de financiación de la OTAN busca resolver la salida a la crisis de un imperio en decadencia. El proyecto de Trump no tiene viabilidad. La economía política de EEUU es una economía de guerra. En los años 90, después de la guerra del Golfo, hay un cambio de modelo de guerra. Se externaliza la guerra. Están los mercenarios, las fuerzas irregulares, los socios y luego el negocio de la reconstrucción. Existe un proceso especulativo y financiero vinculado a Wall Street y a la industria de armamento; hay otros actores que entonces eran secundarios y ahora son protagonistas como Israel, que es el principal actor en la industria de armamento y de seguridad. En la subcomisión de Ciberseguridad del Congreso de los Diputados, el argumento del bipartito, PP y PSOE, es que tenemos una dependencia tecnológica de Israel y de EEUU. Yo considero que se es dependiente porque se quiere serlo. Porque los países que no han querido, y en la historia de las tecnologías, tenemos desde países como la India a Brasil, que incluso con dictaduras, desarrollaron un proyecto de soberanía tecnológica para no depender totalmente y tener cierta autonomía estratégica de EEUU.

P.- El debate de esta semana ha estado centrado en una guerra de porcentaje en torno a la cumbre de la OTAN. Del 2,1% de Sánchez al 3,5% de Mark Rutte…
R.- No debería ser ese el debate. Nosotros queremos dar un giro en 180 grados, un giro radical. El debate no es porcentaje, el debate es modelo securitario, autonomía estratégica y ni siquiera industria militar propia, sino qué inversión para qué recursos. Y evidentemente, eso pasa por salir de la OTAN y plantear otro modelo diferente. Ahora nos piden el 5%, mañana qué van a pedir.

P.- Muchos podrían responderle que al final IU y Sumar pertenecen a un Gobierno que se compromete con la OTAN a cumplirlo aunque de un modo flexible…
R.- Nosotros somos la garantía de que no se va a llegar nunca al 5%, porque con esta correlación de fuerzas no habrá un gobierno de coalición. Como se plantee en estos términos, evidentemente nosotros no estaremos en un gobierno con una organización que nos hipoteca y que está defendiendo y justificando el genocidio. En este Gobierno ha habido cambios en posiciones respecto a Palestina pero la correlación de fuerzas es la que es. Nosotros vamos a trabajar para que esa mayoría, que era mayoría social en España cuando el referéndum contra la incorporación a la OTAN, se manifieste en el número de diputados. Sabemos que en un gobierno de coalición hay que ceder. Y no solo en política exterior donde es evidente que en el caso del Sáhara o de la OTAN no compartimos lo mismo. Pero también en vivienda y política económica, donde cada conquista para los trabajadores nos cuesta la misma vida. La cuestión es ponderar si merece la pena. Yo creo que sí. Lo que no es muy sensato, es una postura maximalista. Si no asume mi programa, no negocio. Eso es prepolítico, antipolítico y no es razonable.

Si no estuviéramos, evidentemente no se habrían logrado los avances. Y si no estuviéramos en el Gobierno, tampoco se hubiera reconocido el Estado de Palestina, ni tampoco se hubieran hecho gestos para personarse en la causa del Gobierno de Sudáfrica en la Corte Internacional de Justicia. Y, por tanto, en esa línea vamos a seguir avanzando para girar las posiciones progresistas y de izquierda al PSOE, que sabemos la tradición de Suresnes que tiene, de traición al pueblo saharaui, de traición a las causas de coloniales y de liberación de los pueblos de los países de sur. Como sabemos esa historia, la única forma es la presión.

P.- ¿Se fía del PSOE cuando dice que ha llegado a un acuerdo con la OTAN?
R.- Conocemos exactamente el ADN liberal y conservador que ha prevalecido desde Felipe González en el PSOE y trabajamos en la gestión del conflicto. Lo hemos demostrado cuando han recalado en España barcos con armas hacia Israel o en el asunto de los contratos de armamento del Ministerio del Interior con Israel. La política es el arte de lo posible, aunque nosotros seamos una formación con un proyecto emancipador y utópico. Sabemos cuál es la tradición del Partido Socialista en política internacional. Y ahora lo que tienen difícil es retratarse con fuerzas que son de extrema derecha, con un Gobierno de EEUU que está organizando una recomposición del orden internacional. Nuestra ciudadanía percibe que EEUU es una amenaza para nuestra libertad y para nuestra democracia.

Que nos digan qué tenemos que gastar de las cuentas públicas, atacando sistemas de pensiones, educación pública, sanidad pública, hipotecando el futuro de las próximas generaciones no solo es un disparate y una ocurrencia de Trump, sino una estrategia de sometimiento y subalternidad. Hemos denunciado el tecnofeudalismo y la estrategia imperialista de EEUU y en esas posiciones lo que tiene que hacer el PSOE es moverse. Nosotros estamos caminando en la dirección correcta. Son ellos los que tienen un problema, porque la ciudadanía ya lo percibe.

P.- Le planteo un ejercicio de ficción. ¿Qué posición tendría el gobierno hoy si fuera monocolor del PSOE?
R.- No estaría manteniendo la posición pública que ha mantenido ahora, claramente. Si no depende de la aritmética parlamentaria de nuestra fuerza y no estamos en el Gobierno, el discurso de Sánchez  no iría más allá de la coyuntura ahora difícil de este golpe blando que nos están escenificando las derechas. Que el PSOE asumiera el discurso de la OTAN fue un error histórico. Se está demostrando ahora de manera muy clara.

P.- El eslogan histórico -OTAN no- tenía una segunda parte: bases fuera. ¿Qué futuro tienen Rota y Morón?
R.- Hemos pedido ya que no utilicen las bases en el conflicto de Palestina, porque hemos visto movimientos anómalos en la base de Morón y de Rota. Son imprescindibles para la estrategia logística de mantenimiento de la guerra. Presentamos una ley para fiscalizar los atraques de barcos con destino al tráfico de armas. Teníamos una laguna jurídica. Vamos a presentar una normativa que cuando haya una resolución de la Corte Internacional de Justicia saber qué organismo dentro del Estado tiene las competencias para velar, supervisar el cumplimiento de estas exigencias.

P.- ¿Asistiremos a la salida de EEUU de Rota y Morón?
R.- Creo que sí aunque no me atrevo a poner un horizonte. La crisis que estamos viviendo es muy compleja.

P.- Si esto se lo preguntamos a Margarita Robles, evidentemente diría que es imposible…
R.- No es cierto que sea imposible. Lo que no hay es voluntad política. Evidentemente no vas a cambiar un sistema de dependencia tecnológica, securitaria, en pocos años. Pero si no empiezas a caminar, es lo que hay. La realpolitik conservadora de Margarita Robles o de otros representantes del Gobierno no es lo que espera la ciudadanía.

P.- Se cumplen pronto los dos años de gobierno de coalición. Me pregunto si a veces considera insoportable esta cohabitación…
R.- Es la primera vez en la historia de España y hemos estado muy acostumbrados a las mayorías absolutas o a la mayoría simple, pero holgada. Y eso, desde el punto de vista de salud democrática, no es bueno. Es verdad que es difícil convivir. Hemos tenido también experiencias autonómicas con el PSOE, que en el caso de Andalucía, no son precisamente para recordar. Pero dicho esto esto recupera la esencia de nuestro modelo pluralista de Estado.

P.- Si uno escucha a Podemos, siempre termina denunciando lo que consideran la escenificación del «pataleo» de Yolanda Díaz ante el PSOE…
R.- La opinión pública internacional de los propios socios europeos es que el español es un gobierno radical y extremista. Creo que el problema es cuando te centras en el pasado y en el presente y no miras al futuro. Lo importante es que con los compañeros de Podemos nos encontremos en la defensa de la paz o en la calle y hacia dónde caminamos. Podemos discutir los tiempos y el método, pero vamos en la misma dirección y, por tanto, no cabe ninguna disputa en ese sentido. Lo que habría que establecer son estrategias de alianzas.

P.- En el caso de nuestra seguridad, usted considera que Rusia no es un enemigo. ¿Lo es Marruecos?
R.- En la lógica que nosotros defendemos de diplomacia pública, Marruecos no es un socio fiable. No compartimos la posición del PSOE ni del ministro Albares en modo alguno. Estamos indignados y hemos llevado muchas iniciativas en defensa al pueblo saharaui, del derecho de autodeterminación y del cumplimiento de la resolución de Naciones Unidas respecto a los territorios ocupados. Nuestra posición es firme. Igual que hemos cuestionado el chantaje de Trump, no vamos a permitir que un Gobierno limítrofe como Marruecos marque la agenda política de nuestro país, porque evidentemente va a afectar a nuestras relaciones exteriores como lo está haciendo, y también a los derechos del pueblo hermano saharaui, que son connacionales. Tenemos un deber histórico y moral. No diría que es un enemigo pero sí un no aliado, al contrario de lo que sostiene la política exterior del Gobierno liderada por Albares. Nosotros cuestionaríamos esa alianza estratégica y pondríamos en cuarentena la política de cooperación respecto a Marruecos, no solo respecto a los territorios ocupados, sino también respecto a su papel en el territorio, en todo lo que sería la región, como valedor de los intereses imperialistas de la OTAN y de Estados Unidos. Y en eso, estamos por democratizar y lograr derechos para el pueblo marroquí e ir avanzando en relaciones amistosas.

Sumar pide a RTVE que no venda «motos de la OTAN» y levante el veto a la información sobre el Sáhara

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Izquierda Unida, integrada en el grupo plurinacional de Sumar, pedirá el lunes al presidente de RTVE José Pablo López que la corporación deje de “vender motos de los kit de supervivencia” de la OTAN y levante el veto a la información sobre el conflicto del Sáhara Occidental en la programación del ente público. Trasladará el ruego aprovechando su comparecencia periódica en la comisión mixta de control parlamentario de RTVE.

“Hay que exigir que los medios públicos cumplan su labor de defensa de la paz, del derecho internacional humanitario y que no nos vendan relatos y motos de la OTAN sobre el kit de supervivencia”, señaló Francisco Sierra, diputado de Sumar, en la jornada “Cómo poner el conflicto saharaui en la agenda informativa” celebrada este viernes por la asociación Frontera Cero en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla.

Sierra, portavoz de Sumar en la citada comisión mixta, calificó a la OTAN de “organización criminal terrorista que vulnera sistemáticamente el derecho internacional y que debiera haber desaparecido hace tiempo” y que, a su juicio, “opera en guerras como la de Ucrania para destruir la Unión Europea como competidor”. “Nosotros como Izquierda Unida, como grupo parlamentario de la izquierda plurinacional, hemos sido claros y tajantes a este respecto”, deslizó Sierra, catedrático de teoría de la comunicación de la universidad hispalense.

“El lunes tenemos una sesión de control de RTVE y justamente voy a exigir al presidente de la corporación que se acaban los kit de supervivencia y que hable de lo esencial: del derecho humanitario del pueblo saharaui, del derecho humanitario del pueblo palestino, es decir, de la hoja de ruta que marca la Unesco y el propio libro estilo de RTVE”, avanzó. “Se debe fomentar el diálogo entre los pueblos, la cultura de paz y la defensa de los derechos humanos. Ahí tenemos un frente por desarrollar, porque aunque hay editores que toman decisiones contrarias y establecen cercos, los redactores tienen una grieta donde podemos intervenir en la creación de fuentes”, apuntó al abordar los diez ejes sobre los que considera que se puede actuar para situar en la agenda informativa conflictos invisibles como el del Sáhara Occidental.

La «segunda traición» del PSOE y el veto en RTVE

Durante su intervención, Sierra denunció lo que considera el veto existente en la televisión pública para informar sobre el Sáhara Occidental, en el marco de un histórico cambio de posición en el conflicto del Sáhara Occidental que calificó de “segunda traición” del PSOE a los saharauis tras la inicial de Felipe González. “El bloqueo informativo y la propaganda marroquí ha relegado prácticamente el conflicto del Sáhara Occidental. No está en la agenda de la prensa internacional y evidentemente la presión sobre Marruecos para cumplir las resoluciones de la ONU es inexistente porque un problema que no se enuncia ni aparece deja de ser un asunto público, por tanto, no hay acción política”.

“Se ha logrado la deslegitimación de la causa en los medios por razones incluso espurias. Si hablamos de la prensa española, por razones de realpolitik. Es tanto como decir que con la Realpolitik no debe haber derecho alguno, internacional, humanitario, ni derecho público por razones pragmáticas. Se trata de un disparate pero a esos extremos se ha llegado en las diferentes tertulias. Y la censura de la violación de derechos humanos y los territorios ocupados perpetúa la impunidad de Marruecos, silenciando la voces de activistas, especialmente de valientes mujeres y la lucha en general del pueblo saharaui y de las organizaciones sociales de solidaridad y de activismo que defienden una causa justa. Esto ha tenido coste también para el Estado español”, detalló.

El silencio de su socio de coalición, advirtió Sierra, está vinculado a una posición más general en asuntos internacionales y de apuesta por las alianzas tradicionales. “El PSOE históricamente ha mantenido una posición otanista y de apuesta por la guerra. Tenemos que avanzar en este escenario en el que por fin han descubierto y han visto la luz muchos europeos, incluso de derechas, de que no somos aliados de Estados Unidos y que no somos fiables para Estados Unidos”, arguyó.

El «sector derechista» del Gobierno de coalición

Sierra presumió del papel de Izquierda Unida en la rescisión del contrato del ministerio del Interior con una empresa militar israelí para la compra de munición.”En el caso de Gaza la acción de Izquierda Unida ha garantizado no solo lo que sucedió esta semana, sino que muchos de los atraques que hay de barcos con dirección a surtir de armamento la guerra contra el pueblo de Gaza día a día se denuncien en la Audiencia Nacional”, subrayó.

Una labor que -considera- ha puesto en aprietos al “sector derechista del Gobierno”, representado por los ministerios de Defensa e Interior. “Tienen serios problemas y también Exteriores respecto a la posición en el genocidio que se está desplegando contra el pueblo palestino”, indicó.

Firme defensor del activismo para sacar del ostracismo causas como la saharaui, Sierra apostó por introducir sanciones contra la desinformación en el plan de acción que elabora el Gobierno. “Sanciones a los periodistas, con modificación de Código Penal, para que cuando desinformen, manipulen, cosa muy habitual en España entre la prensa, tengan responsabilidades penales, civiles que son insuficientes a día de hoy con todo lo que encontramos en los medios. Esto podría permitir que se sancionen a determinados medios y periodistas que han actuado como agentes de Marruecos en defensa de intereses ilegítimos desde el punto de vista del derecho internacional”, concluyó.