Calidad democrática y reformismo progresista

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La democracia como forma de gobierno atraviesa en todo el mundo un momento crítico que amenaza el futuro de la humanidad. No se trata de una crisis aislada, sino de un debilitamiento sistémico que erosiona la confianza ciudadana y pone en duda la propia legitimidad y el modelo de representación. Dos factores inciden sobremanera en este hecho: la corrupción y la crisis de legitimidad que promueven actores transnacionales como los GAFAM, conformando un triángulo perverso que amenaza los cimientos de la gobernanza, tal y como se observa con el auge de partidos de la extrema derecha. El diagnóstico de IDEA Internacional es preocupante: el 54% de los países evaluados experimentaron un descenso en al menos un factor de desempeño democrático. El Estado de derecho fue la categoría con peor desempeño, con 71 países (41%) clasificados como de bajo rendimiento, especialmente en lo que respecta a la independencia judicial. La libertad de prensa sufrió el mayor deterioro desde 1975 y no se observa políticas activas en esta dirección.

Desde el inicio de la XV Legislatura, Izquierda Unida y el Grupo Plurinacional ha venido impulsando por ello en la Comisión de Auditoría de la Calidad Democrática, la Lucha contra la Corrupción y las Reformas Institucionales y Legales, iniciativas en tres frentes estratégicos: desinformación, transparencia, y participación ciudadana.

El objetivo general desde el inicio del nuevo mandato es fortalecer el Estado de derecho, garantizar la independencia judicial, proteger la libertad de prensa y, sobre todo, combatir la corrupción con mecanismos efectivos de rendición de cuentas. En esta línea nos fijamos quince puntos de actuación:

  1. Plan Anticorrupción siguiendo las recomendaciones del grupo GRECO.
  2. Reforma del sistema electoral para una mayor proporcionalidad.
  3. Gobierno abierto y participación ciudadana.
  4. ILP de regularización y derecho a voto de migrantes con dos años de residencia en España.
  5. Promover el derecho a voto de los mayores de 16 años.
  6. Impulsar el I Plan de Parlamento Abierto del Congreso.
  7. Promover iniciativas sobre justicia y transición digital democrática.
  8. Definir un plan nacional de ciudadanía digital.
  9. Medidas de transparencia y ética en la gestión pública.
  10. Actualización del Reglamento del Congreso para regular las incompatibilidades.
  11. Constitución de una Comisión parlamentaria sobre Políticas de Comunicación.
  12. Regulación del derecho de acceso y participación de la ciudadanía según el artículo 20.
  13. Supresión de las medidas lesivas de la Ley Mordaza.
  14. Regulación del Derecho a la Comunicación.
  15. Y medidas contra la desinformación y en favor de la calidad de la esfera pública de conversación democrática.

La Presidencia de la Comisión, bajo dirección del PSOE, se ha centrado hasta la fecha en la ponencia sobre medidas contra la desinformación y, en la actualidad, se está trabajando sobre el I Plan de Parlamento Abierto.

Izquierda Unida ha liderado todas las iniciativas en los ejes reseñados de medidas contra la corrupción, democratización informativa y transparencia.

JUSTICIA Y LUCHA CONTRA LA CORRUPCIÓN

Uno de los ejes apenas objeto de discusión en la Comisión, pero presente en las PNLs y debates plenarios cuando han tenido lugar comparecencias sobre participación, ha sido especialmente la política de adopción de medidas preventivas contra la corrupción. A iniciativa de nuestro portavoz, Enrique Santiago, IU ha avanzado tres líneas de actuación asumidas en parte por el Ejecutivo:

  1. Actualización del sistema de acceso a las carreras jurídicas del Estado (judicial, fiscal, abogacía del Estado) eliminando cualquier factor de discriminación económico y social en el acceso para garantizar la independencia del poder judicial.
  2. Incremento de la eficiencia de la administración pública de Justicia dotando los recursos necesarios para satisfacer las necesidades de la sociedad española.
  3. Modificación del Reglamento del Congreso para regular los grupos de interés y establecer medidas de sanción y control de los representantes a fin de garantizar la ejemplaridad y virtud de los diputados en su trabajo legislativo.

Estas y otras medidas son, estructuralmente, necesarias pero no suficientes en sí mismas. En línea con la tradición emancipadora de la que Izquierda Unida es deudora, el último año de legislatura el grupo parlamentario deberá avanzar en las políticas de profundización en la  democracia participativa, a fin de proseguir, en una lógica reformista de progreso, propia del Estado Social y de Derecho, el cumplimiento del I Plan de Parlamento Abierto y propuestas de mejora de la ley que regula la Iniciativa Legislativa Popular, así como otras medidas complementarias sobre las Comisiones de Nombramientos o el Estatuto del Diputado. Es la única garantía de restituir el principio de confianza, clave para toda mediación política.

DEMOCRACIA INFORMATIVA Y DERECHO A LA COMUNICACIÓN

Las políticas de Estado en materia de comunicación en España son una asignatura pendiente de nuestro sistema democrático. En la cámara legislativa no existe una comisión que aborde cuestiones sustantivas en la materia y, a diferencia de los países de nuestro entorno comunitario, no hay siquiera una autoridad específica que garantice el espíritu de la ley y la Constitución en su artículo 20. A fin de avanzar en superar este déficit democrático, desde el grupo parlamentario hemos presentado más de diez iniciativas parlamentarias en esta dirección. Cabe destacar entre otras las siguientes propuestas:

1. REGULAR LA PUBLICIDAD INSTITUCIONAL. El Reglamento Europeo sobre la Libertad de Medios de Comunicación (EMFA) requiere de la reforma de la actual ley de publicidad institucional para adaptarla a los medios digitales garantizando mayor transparencia y proporcionalidad. Según el Media Pluralism Monitor Report 2024, España es el Estado europeo en el que los medios son menos transparentes, solo por delante de Chipre y Hungría. Tenemos una situación de absoluta discrecionalidad en la asignación de la publicidad institucional que nos sitúa en formas tradicionales, propias del siglo XIX, como los llamados fondos de reptiles que están en el trasfondo de las cloacas del Estado en los casos que ocupan la conversación pública impulsada por medios subvencionados como OK Diario o The Objective. Frente a la actual arbitrariedad de gobiernos como el de la Comunidad de Madrid, nuestro grupo ha liderado una propuesta en el Plan de Acción para la Democracia que respete los principios de equidad, transparencia, pluralismo y proporcionalidad con criterios objetivos evaluados y monitoreados por organismos independientes de autorregulación y corregulación en línea con lo establecido por la EMFA.

2. CREAR UNA AUTORIDAD INDEPENDIENTE EN COMUNICACIÓN. El pluralismo de mercado sigue siendo la mayor preocupación sobre los medios en España, llegando a un nivel de riesgo del 75%. El Reglamento Europeo sobre la Libertad de Medios de Comunicación exige la Creación de un Consejo Estatal de Medios de Comunicación independiente. La CNMC no cumple con los requisitos de independencia exigidos en el Reglamento Europeo al ser el gobierno el que nombra a sus miembros. Es, de facto, un organismo gubernamental. Además la CNMC solo tiene competencia sobre los medios audiovisuales y el Reglamento Europeo exige que sus competencias se amplíen a la prensa escrita en cualquier soporte. Con esta iniciativa de regeneración se garantizaría el acceso a la sociedad civil (sindicatos, asociaciones de consumidores y usuarios, grupos de telespectadores, etc.) cumpliendo con lo establecido en el Artículo 20 de la Constitución.

3. FOMENTAR Y PROTEGER LOS MEDIOS COMUNITARIOS. Nuestro ordenamiento jurídico sigue sin dar amparo a los llamados medios del Tercer Sector Audiovisual. El derecho de acceso y de socialización del poder de informar no cuenta con una política pública de financiación y soporte de los canales radiotelevisivos sin ánimo de lucro que cumplen una función vicaria estratégica para el desarrollo de la conversación pública. Desde Izquierda Unida se han presentado propuestas de regulación y financiación con fondos públicos de esta realidad.

4. PROMOVER MEDIDAS PARA LA DIGNIFICACIÓN Y MEJORA DEL TRABAJO PERIODÍSTICO. El intrusismo, la precarización y cooptación que sufren los profesionales de la información en nuestro país es un problema neurálgico para la calidad del ecosistema informativo. Pero a diferencia de otros estados de nuestro entorno, España sigue sin regular aspectos sustantivos como el secreto profesional, el derecho de rectificación además de la norma lesiva de la Ley Mordaza que afecta a la labor de los periodistas. En esta línea, hemos liderado la totalidad de las propuestas registradas en la legislatura para avanzar en este ámbito demandado por FAPE y Sindicatos de Periodistas.

Capitalismo gore

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La infrapolítica es hoy un campo inescrutable, colonizada por el brutalismo del capitalismo gore en una suerte de inversión de la ética pública forzada por la mercantilización extrema, solo apreciamos a ver, que en la gestión de la muerte, el síntoma más notorio es el declive de la sensibilidad. Hablamos de extirpación de lo humano sin inteligencia artificial en forma de praxis belli. La paradoja de la excrecencia del afecto y la extimidad digital se resuelve como resultado con una política securitaria de orden y progreso. Como advierte Sztulwark, el trumpismo, o la variante Milei, es la máxima expresión de esta dialéctica del pavor marcada por el aceleracionismo, la descomposición social y la retórica faltona del odio y las pasiones tristes. En el espejo deformante catódico, la narrativa de la venganza, la violencia simbólica, que acompaña la propaganda de guerra en el proceso de recomposición de la necropolítica, se ha normalizado a tal grado este discurso ultramontano que la cultura bélica permea toda interacción social aceptando la enemización como principio y el reinado absolutista del mando autoritario a manos de personajes como el presidente Trump. El tirano representa lo que Ranciére denomina voluntad pervertida, la máxima expresión de la dominación que hace callar, deja ocluidas otras voces y muestra siempre la espada de Damocles del castigo ominoso como velada amenaza disciplinaria. Chomsky ya lo describió en el caso de la información. Los periodistas que se atreven a formular la más mínima crítica sufren los correctivos y sanciones de los poderes fácticos imponiéndose, como resultado, la propia autocensura.

En la estética de la crueldad y la política de lo grotesco que coloniza la esfera pública, gracias a los GAFAM y los consultores a sueldo de la promoción del discurso de prioridad nacional, no cabe la más mínima veleidad en el juicio de opinión. La disyunción entre fuerza y norma marca la política contemporánea a partir de la restricción de la autonomía social instituyente por el arte de la guerra. Ingenieros del caos, los expertos en las técnicas de la desposesión, los artistas de la fabulación de este capitalismo gore trabajan incansablemente para imponer las proyecciones alucinatorias del capital. El resultado es una disonancia cognitiva y, lo que es peor, una conciencia disociada, de desafección y apego a las fantasías falseadas de la realidad aumentada, o disminuida, según interese.

La alucinación no es un espejismo, sino la alteración de la realidad objetiva, la razón instrumental sin sensibilidad que elude la materia, el referente, escindido en forma de pantalla partida, para eludir la dimensión productiva, esto es, las condiciones materiales de las relaciones de producción y toda lógica de constitución del acontecer social. La deriva dualista entre sujeto y objeto, cuerpo e información, sistema de mediación y relaciones sociales domina, en fin, la conversación pública. Ello es posible, como el avance del neofascismo, por el monopolio narrativo del presente y la concentración de los canales de circulación de contenidos. Desde este punto de vista, la batalla cultural es una guerra global y permanente que se despliega en forma de pantalla total. Un sistema integrado que comprende el mediawfare, los operadores judiciales, véase la Kitchen, las plataformas de Silicon Valley, los servicios de inteligencia y el escuadrismo mediático. El capitalismo opera hoy desplegando un manto envolvente de la cultura de la servidumbre que filtra el sentido común de Vox. De hecho, el tecnofeudalismo es una gramática moral de cipayos y capataces, de economía fazenda, enmascarada por un doble discurso del lumpen y los sectores movilizados y resentidos que buscan la revancha no contra la oligarquía, sino fundamentalmente como en otros momentos históricos, contra los sectores ilustrados. El discurso periodístico cumple aquí una clara función de encubrimiento y confrontación del ilusionismo político. La servidumbre voluntaria como negación de la cooperación social estructurada por los modelos algorítmicos y econométricos no es solo una obra singular de los llamados pseudomedios. Se impone también en los llamados medios de referencia, absortos y cautivados por la política del absurdo en la disputa del análisis de lo real concreto. Saberes de la pasividad como el sufrir, el soportar, el padecer, el evitar o el huir se normalizan como consecuencia en el espacio público imbuyendo a las multitudes de una cultura estoica desprovista de recursos suficientes para soportar los golpes mortales de una vida precaria expuesta a la brutal explotación del nuevo fascismo. La disyunción social que cambia rebelión por resignación o desafección política y la lucha antagonista por la cooptación y cercamiento social son la traducción social de esta forma de gestión del proceso de recomposición del capital especialmente en los barrios vulnerables.

Ante este escenario, las lecciones del movimiento obrero demuestran que persistir es resistir, que levantarse y luchar con fuerza y aliento es la estrategia posible y más necesaria que nunca. Como en otras derrotas sufridas por las fuerzas emancipadoras, hoy de nuevo pensar desde abajo es construir con los despojos, con los saberes y experiencias de lo común. Interrumpir y abrir, parar, narrar y cambiar las reglas de juego. A nuestro favor está el tiempo y la cultura de la resistencia. El plan de Vox es ganar tiempo, conquistar posiciones, controlar la percepción de la temporalidad política, dominar el framing y surfear entre las contradicciones. Pero la teratología liberal está siento obturada entre el clientelismo, la contención, el cansancio y la propia dinámica devoradora interna entre facciones ultras y corruptas formas de gestión del respaldo electoral. Corresponde activar la inteligencia colectiva, la pedagogía democrática que siembra el principio esperanza frente a la espiral de la cerrazón autoritaria abriendo un nuevo ciclo que se antoja duro y rocoso. Pero que, con voluntad política unitaria, escucha activa, y tejiendo redes que dan libertad, será posible superar por desborde creativo. Si permite el lector una lección de filosofía oriental, de Lao Tsé, no olvidemos que el agua puede a la roca. Tiempo de reflujos, hora de la ingeniería de los ríos, mares y afluyentes.

A galopar, a galopar. . .

Praxis belli

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Hubo un tiempo en el que las cabeceras de periódico llevaban por nombre Las noticias, Actualidad de la Provincia o La Verdad. En el actual mercado de los hechos (alt right), la posverdad se ha instituido en norma. Ya no concurren, en el dominio público, ideas ni relatos de los hechos del acontecer de actualidad, sino más bien discursos performativos, una política del escándalo orientada a capturar la atención del público y su monetización. Eco describió magistralmente esta realidad distópica en su novela Número Cero. Las noticias de mañana es la paradoja de las paradojas, pero como toda contradicción tiene su razón de ser:  pasar del dominio y la conversación pública al DOMANI, a un futuro intencionado con el que ocultar procedimentalmente las trampas ideológicas de los recortes, la especulación bursátil, la mercantilización inmobiliaria, la reducción del acceso a crédito y servicios públicos, el aumento de la deuda pública y, obviamente, el disciplinamiento procurado como control absolutista de la guerra cultural. A tal grado que, si antaño la primera víctima en la guerra era la verdad, hoy son directamente los mensajeros o mediadores, sean periodistas o voluntariado en labores humanitarias. El objetivo de los enemigos de la vida y la verdad es que no quede registro ni testimonio alguno para una Comisión de la Verdad y, al tiempo, propagar el miedo, una suerte de violento opacamiento generalizado. Un apagón. Vivimos, en fin, como vaticinara Brecht, el eterno retorno del pavor, la velocidad y la guerra, consustanciales al capitalismo.

Hoy hay más de 60 conflictos y 36 Estados involucrados. La arquitectura de cooperación y los DD. HH., la propia ONU debilitada y la seguridad global amenazada por la proliferación de la escalada bélica. La barbarie genocida de Israel y el trumpismo político han impuesto la filosofía imperial de la ley del más fuerte, tras cercar la UNESCO y anular la OMS. Mientras la UE no existe ni se le espera. No aplica las disposiciones del Tribunal Internacional de Justicia sobre Palestina, renuncia a desplegar sus esfuerzos de diplomacia humanitaria, tan urgente para la UNRWA y otras misiones de paz, y simula desempeñar un rol relevante en la escena internacional en medio de una institucionalidad que amenaza ruina. La praxis belli ha permeado las fuerzas hegemónicas en Bruselas, cuna de la I Internacional, al tiempo que la topología de los dispositivos ideológicos se difumina y extiende más allá de las tierras raras, con cierta eficacia operativa, tanto en la guerra como en la reproducción social de la nueva composición técnica del trabajo en la era de la IA.

Padecemos de hecho un oscurecimiento generalizado de la ilustración, el imperio de la  sinrazón y la negación, por sistema, de toda forma consistente de conocimiento público y del derecho (ius belli). La extensión de la lógica unidimensional del ruido y la ignorancia ocupan la conversación pública. Los del Deep State, los hijos de Peter Thiel y la ilustración oscura trabajan incansablemente para imponernos un futuro poshumano, o en realidad inhumano, con cuentos de terror para que cunda el pavor, inmovilizarnos y seguir pasando por caja, sea Pay Pal, Qanon o el instituto Cato que en esto, como Abascal, saben bien contar. Son más de cuentas que de cuentos, de matemáticas y contabilidad creativa más que de la poética del encuentro. Pero no hay relato ni planilla de Excel que resista la potencia de la vida. La anatomía del inframundo siempre termina por proyectar un discurso radical de alcance y pulsión alterativa. Los nadie consiguen compartir y dar nombre a lo común, hablan en primera persona del plural, construyen ensamblajes y conjunciones desde los márgenes y una mirada oblicua de imaginario constituyente, transversal y universalista que activa la intervención al cabo de la calle aunque sea solo para pedir la paz y la palabra.

En tiempos de disyunción y de guerra, las multitudes se expresan y afirman sin miramientos ni pantallas que filtren la mirada. Lo hacen desde abajo, desde el sur y la periferia, articulando un bloque histórico, cultivando la escucha activa, la participación popular, la creatividad insurgente que no es otra cosa que desafiar el orden reinante transformando el mundo que habitamos. Frente al cercamiento del teatro-mundo del absurdo dictado por un rey desnudo, en Andalucía y el sistema-mundo, es hora de seguir el precepto de Kafka pues, en efecto, el porvenir está reservado a quienes rehúsan adaptarse a los imperativos del presente. El viejo topo de la historia siempre opera en la penumbra, pero proyecta su luz hacia adelante, no cinematográficamente sino desde la cinética. Socialismo es el movimiento de lo real y concreto. Toca actuar y moverse o quedaremos petrificados en forma de noticia de mañana.

La dignidad de la Cámara

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El despliegue de la dialéctica del lawfare y el escuadrismo mediático destituyente que vive a diario nuestro sistema democrático plantea la necesidad de revisar las formas y dialéctica de la violencia simbólica y la agresión que enrarece el ambiente en el Congreso y el espacio público.

Más allá de comentarios ocasionales de tertulianos y analistas alineados partidariamente, convengamos que la calidad democrática y la conversación pública se envilecen cuando el imperio de la razón cínica no deja lugar al entendimiento o la escucha productiva. Se mina la confianza e incluso se impele a modificar las normas de funcionamiento ordinario de las Cortes ante los abusos y mala praxis de los diputados ultramontanos.

Así por ejemplo recientemente, debatíamos la proposición de reforma de los artículos 101 y 104 del Reglamento del Congreso para dar respuesta a los inaceptables excesos, por ser elegantes, que algunos diputados de VOX y el PP vienen protagonizando obstinados en la reincidencia entre la provocación y el afán de protagonismo cual partícipes y promotores como son del llamado trumpismo mediático.

En la era Musk, las herramientas democráticas del modelo liberal no sirven para «restablecer el orden» continuamente transgredido en el hemiciclo, y el dominio público, por lo que se requiere un régimen disciplinario que garantice proteger la integridad institucional de la cámara de la soberanía popular y de todo órgano de gobierno.

Máxime cuando los de prioridad nacional socavan la democracia y no respetan las mínimas normas de decoro y cortesía parlamentaria. Ciertamente desconocen qué es el patriotismo constitucional. Y no cuidan la palabra, ni practicando la lectura.

Todo liberticida, por otro lado, suele ser iletrado, ni parlamentan como cabe esperar en la cámara de representantes pues suelen confundir el pleno con una taberna o plató de televisión. Todo vale por un tuit y el espectáculo que, por cierto, monetiza y promociona a los empresarios de sí mismos siempre que tensen la trama narrativa, sea con el insulto, la impostura o el esperpento. Permita el lector ilustrar tal aseveración.

El último pleno tuve a bien llamar la atención a la portavoz del PP, la señora Ester Muñoz, y al señor Bendodo a propósito del señor Tellado, mientras este insultaba a la bancada del Partido Socialista gesticulando, en medio de la algarabía, con un tono y vociferante violencia verbal contraria al principio republicano de ejemplaridad.

Un caso incorregible, por su recurrencia, de cómo la dialéctica parlamentaria de decir, oír y hacer se ha cortocircuitado con la pura negación del parlamentarismo a lo Trump, porque se dice de forma agresiva y faltona, con discursos altisonantes, cuando no ofensivas, sin coherencia, valor expresivo y nula consistencia, y solo se cultiva el puro ruido. Esta lógica operacional tiene su sentido histórico y proyección política. Hablamos de una estrategia de restauración contra la democracia y una clara dialéctica de la colonización, de nuestras instituciones y de nuestra comunicación política por el patrón Fox News.

En defensa de la democracia y la dignidad de la cámara contra la bárbara arbitrariedad zafia y fascista de la guerra jurídica y el derecho al revés, del acoso, el linchamiento y la picota medieval, contra la deslegitimación del señalamiento y el abuso que mina la confianza del pueblo en nuestras instituciones, ha llegado la hora, visto lo visto, de confrontar este frente cultural.

La polarización ultraderechista, de PP o VOX, realimenta una maquinaria monetizada que genera un efecto bola de nieve aparentemente imparable que se puede y debe rectificar: con reformas, con criterio, con la ley. Pero actores determinantes del ecosistema de la comunicación política, como los propios medios y gremios periodísticos, no parecen estar por la labor, pese a la deriva precaria que impone la economía política del clickbait tanto a los sujetos profesionales como a las empresas periodísticas hoy dependientes de grandes plataformas como Google.

Mientras se impone la indigencia moral e intelectual. Ahora, hoy aquí y ahora, en cada ley y propuesta, la alternativa es clara: Democracia o Fascismo. O se defiende la soberanía y reglas del juego parlamentario y una comunicación política democrática o se apuesta por el modelo de Trump y Milei.

Confiamos que la potencia dialógica del sentido común, la escucha activa y la pedagogía democrática de la esperanza, se impongan, tarde o temprano, para transformar la vida parlamentaria, el periodismo político y la cultura cívica de disenso y producción de la Opinión Pública como espacio de encuentro. La forma expresiva de la democracia lo requiere y la propia naturaleza de la comunicación, que es del orden de lo común, nos obliga a ello.

El presidente de RTVE entona un duro ‘mea culpa’ por subtitular el acento andaluz de la madre de Fabián Ruiz: «Fue un grave error (…) Estamos investigando qué pasó»

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Aunque pueda parecer que una Comisión de Control en el Congreso es un mero trámite de uno pregunta y el otro contesta, las Comisiones de Control a RTVE se ha convertido desde hace tiempo en un true crime institucional. No hay Comisión de Control Mixto que no acabe como el rosario de la Aurora. Ataques, reproches, descalificaciones, broncas, respuestas cargadas de ironía doliente y preguntas que parecen más bolas de un tirachinas que otra cosa. La de esta tarde no ha dado ninguna sorpresa, ha vuelto a repetirse la misma situación que se lleva repitiendo toda esta temporada y parte de la anterior.

Sin embargo, hoy ha habido un protagonista que hasta el momento había sido secundario, el diputado de Sumar Francisco Sierra. Habitualmente, al igual que los diputados del PP o de Vox aprovechan las Comisiones para cargar contra los errores o situaciones de RTVE, los de Sumar y el PSOE son, digamos, la parte buena, la que airea los mejores resultados, la buena gestión, las maravillosas cuentas. Ni unos ven lo positivo ni los otros negativos.

Ha sido con una pregunta de Sierra, cuando el presidente de RTVE, José Pablo López, hasta ese momento manteniendo la calma, pues no había motivo para perderla, ha aprovechado para entonar un inesperado y duro mea culpa tras la polémica desatada por la decisión de subtitular las declaraciones de Chari Peña, madre de Fabián Ruiz, debido a su acento andaluz, durante la emisión del documental Denominación de origen sobre la Selección española.

López ha aprovechado la pregunta sobre la cobertura de las elecciones andaluzas de Sierra para reconocer el «grave error» que se cometió: «Pido disculpas de forma expresa y sin ningún tipo de paliativos a todos los andaluces y andaluzas, entre los que me encuentro, y en especial a Chari Peña, madre de Fabián Ruiz. La decisión de subtitular las declaraciones en el documental fue un gran error. Como andaluz me duele doblemente. El acento andaluz es riqueza, es un patrimonio y janás se puede tratar como una barrera idiomática que necesite traducción. Estamos revisando qué es lo que pasó para que no se vuelva a repetir».

La polémica no se limitó al acento del sur peninsular, y es que en el mismo episodio, el programa también subtituló acentos procedentes de Canarias. Durante el tiempo dedicado a Pedri, una de las estrellas del FC Barcelona, se entrevistó a una figura clave de sus inicios en el fútbol: su entrenador, Fori Domínguez. La cadena pública optó por subtitular sus declaraciones, un criterio que volvió a despertar críticas por su inconsistencia, al no aplicarse con otros entrevistados canarios del reportaje.

Tras este receso, la Comisión de Control ha entrado de pleno en el barro. Sierra ha lanzado duras críticas contra los diputados del Grupo Parlamentario Popular, calentando el ambiente, y sobrepasando el tiempo que tiene cada diputado para sus preguntas. Sierra no callaba y el presidente de la Comisión Control, el senador del Partido Popular Antonio Silván Rodríguez, le advertía en varias ocasiones que estaba sobrepasando el tiempo. Pese a las advertencias, Sierra continuaba enfandándose mucho con el presidente de la Comisión y reprochándole que a los diputados del PP nunca les dice nada. Silván, cansado, ha silenciado el micrófono del diputado de Sumar, que no ha servido para calmar los ánimos, pues la tangana se ha establecido entonces entre Eduardo Carazo, diputal popular, y Sierra, que ha provocado incluso alguna sonrisa maliciosa del presidente de RTVE.

Con el rifirrafe y de nuevo aprovechando el discurso de Sierra, López se ha lanzado a defender con uñas y dientes RTVE y a atacar lo que él considera una persecución de «la ultraderecha» contra la televisión pública, refiriéndose a la comisión de investigación a la que se enfrenta RTVE tras aprobarla Vox y el PP.

López ha sido muy contundente: «Quiero hacerles un pronóstico que por decirlo de alguna manera tiene tres partes. El acoso. Se van a usar acusaciones falsas de parcialidad para fusilar la credibilidad de los profesionales de esta casa (…) En segundo lugar, la asfixia. El informe final -de la comisión de investigación- está ya redactado y solo busca justificar recortes masivos para quebrar la televisión pública, pero reconozco que se lo estamos poniendo difícil. Y la tercera pata es el negocio. Quieren vaciar de recursos a RTVE para regalarle la audiencia y la influencia, pero sobre todo la audiencia proque eso es dinero, a alguna corporación amiga».

El presidente de RTVE no se ha quedado ahí, aunque quedase más que claro la crítica sino que ha ido un paso más allá al afirmar que «hoy RTVE va a sufrir esta comisión porque es líder, solvente y libre y han decidido destruirla».

El tema del IVA también ha provocado momentos muy tensos durante la Comisión de Control. El decreto aprobado por el Gobierno para asumir el Ejecutivo el agujero del IVA en el caso de que la Audiencia Nacional falle en contra de RTVE ha llevado al presidente de RTVE y a los diputados del Grupo Parlamentario Popular a un duro enfrentamiento. «Fue el PP el que provocó el problema del IVA de RTVE. Dejen de buscar fantasmas en la contabilidad. Acusan al Consejo de Administración de ocultar pasivos y es mentira. ¿Por qué? Porque tenemos el respaldo del auditor. No hay ningún activo ficticio. Lo que han intentado es quebrar la RTVE y les ha salido mal«, ha sentenciado López a las preguntas de la diputada Montesinos.

El ambiente se ha encendido también cuando una de las diputadas ‘populares’ se ha referido a Javier Ruiz como Javierito para preguntar por los apagones vividos en La Hora de La 1 y Mañaneros 360 por fallos eléctricos. antes de responder que fue con el PP cuando se invirtió menos en mantenimiento, López ha recriminado con dureza «la falta de respeto al señor Javier Ruiz«, pidiendo a la diputado que fuera educada. «No ha habido ninguna falta de respeto, pues Javierito es como le llaman los más allegados -en referencia a las declaraciones de Villarejo en el programa de Javier Ruiz-«, ha respondido a continuación otra del diputada del PP al que le tocaba realizar la siguiente pregunta.