Autor: Albert
Medios de comunicación y lucha de clases en España
La información es un campo en disputa y los medios un espacio de representación de la lucha de clases. El mito de la prensa independiente ha naturalizado en España, sin embargo, la narrativa de los medios libres sin una respuesta sistemática y articulada de cuestionamiento del sentido común imperante. En un tiempo de batalla cultural y ofensiva ideológica, pensar los medios desde la lucha de clases y la crítica de la economía política abre el debate en la esfera pública sobre las lógicas de dominación y desigualdad en el ecosistema mediático.
Desde las dinámicas reaccionarias de la prensa tradicional y la influencia cultural de Hollywood, hasta la colonización tecnofeudal del espacio digital, pasando por los encuadres discursivos frente a hitos como el 15M, este libro es una caja de herramientas para resistir contra las lógicas discursivas de manipulación y la guerra cognitiva que mediatizan los intereses del capital.
IU Verdes pide al Congreso la aplicación de los eurocódigos y exige una auditoría sísmica integral en Lorca
IU VerdesLorca ha trasladado al Congreso de los Diputados y al pleno municipal una iniciativa para exigir la aplicación directa de los eurocódigos y la ejecución de una auditoría sísmica integral. El portavoz de la formación, Pedro Sosa, ha recordado que han transcurrido 15 años del terremoto de Lorca, un suceso que dejó 9 personas fallecidas y 324 heridas, sin que se hayan acometido las revisiones preventivas necesarias en la ciudad.
La iniciativa parlamentaria ha sido registrada por el diputado Francisco Sierra Caballero, del grupo plurinacional Sumar. El texto interpela al Ejecutivo central sobre si contempla aprobar el real decreto para la aplicación global de la normativa europea y solicita detalles sobre las políticas de previsión y gestión ante el riesgo de terremotos.
Exigencia de una auditoría técnica y pública
Sosa ha defendido que «quince años son tiempo más que suficiente para haber hecho una auditoría integral de nuestra ciudad desde el punto de vista de seguridad sísmica». Según ha explicado, la mayoría de las muertes en el seísmo de 2011 ocurrieron por el desprendimiento de cornisas y petos en fachadas, elementos que requieren una inspección urgente en las construcciones anteriores a la normativa actual.
El representante de la formación de izquierdas ha exigido que esta evaluación sea pública y abarque tanto a los edificios públicos como a las infraestructuras esenciales. Asimismo, ha recordado advertencias de expertos como el ingeniero de edificación Ignacio Harto y Ramiro Aurín, de la Asociación de Ingenieros de Caminos, quienes han alertado del desfase normativo que acumula el país en materia de seguridad sísmica.
Críticas a la gestión del equipo de gobierno
El edil ha criticado además que miembros del gobierno local se hayan desplazado a zonas afectadas por emergencias en Granada o tras la DANA en Valencia a explicar protocolos. A su juicio, «la prevención quiere decir que tenemos que poner a trabajar un equipo técnico en Lorca para poder dar lecciones de que aquí estamos haciendo lo correcto», señalando que todavía quedan cuestiones pendientes respecto a las ayudas a los afectados del municipio.
Doppio stato
Dejó escrito el bueno de Julio que la Justicia hoy es el medio del que manda para obtener provecho del que obedece, la ley del más fuerte. Es verdad que España no es ya la economía feudal de ordeno y mando. Del ciclo panóptico a la autodisciplina y colaboración con el capitalismo de vigilancia, todo control técnico y burocrático, sea simple o social, ha pasado a estar automatizada y bajo supervisión de CEOs y la tecnocracia de cuello blanco que quieren imponernos la IA generativa en la impartición de justicia. Pero persisten formas premodernas de dominio, a juzgar por los últimos acontecimientos protagonizados por el partido de las togas. Un síntoma del malestar institucional que vivimos es que prácticamente ningún medio aborda la evidencia del hecho del dominio del DOPPIO STATO (Bobbio dixit), nadie habla sobra la prevalencia del Estado paralelo y sus terminales mediáticas que pastorean con tramas corruptas, intereses ocultos, secretos del Estado profundo y prebendas de la oligarquía económica. Un cuadro más propio de las escenas decimonónicas de oligarquía y caciquismo que de la supuesta calidad democrática de un Estado social y de derecho, del welfare state, tan pregonado por el procónsul Isidoro del IBEX35. Y en esta deriva estamos, en pleno golpe blando, como antes se hiciera en Portugal y América Latina. Nada de lo que acontece en la operación Plus Ultra es casual. El Nerón naranja lo ha dejado meridianamente claro hace tiempo, pero algunas fuerzas políticas no terminan de enterarse y siguen aferrados a la OTAN en una suerte de pendejismo asintomático. Debieran tomar en serio que los de la Santa Alianza no están jugando a la alternancia y la contraprestación, sino al cambio de régimen para restaurar un tecnofeudalismo sin derechos ni democracia. Lean el manifiesto de Peter Thiel y comprenderán por qué frente a la inteligencia crítica ilustrada los cipayos de Vox y PP imponen el gesto grotesco y la jactancia visual, la provocación y el simulacro narrativo, en medio de interacciones ruidosas y disonantes promoviendo el discurso del miedo. Saben que, en el marco de la corrupción total, la desafección favorece el orden reinante y el cretinismo individualista contra toda militancia y proyecto colectivo.
Bien es cierto que en la actual coyuntura históriza se avizoran contradicciones y movimientos telúricos de imprevisibles efectos. Recientemente, la jueza federal de Virginia falló contra ALPHABET (Google) por prácticas monopólicas en la publicidad digital. Google infringió el artículo 2 de la Sherman Act, la ley antimonopolio de EE.UU., contraria a adquirir y mantener de facto una posición dominante en el mercado. La norma contra la concentración de EE.UU. es de 1890 y no corresponde a la era GAFAM pero es evidente el perjuicio de Google en la comunicación de proximidad. El control del motor de búsqueda de plataformas, de intercambio, y de memoria digital, la minería de datos y la estratificación es un movimiento de jaque mate al futuro de los medios autóctonos. En este horizonte, produce sonrojo que la UE no acometa una norma antitrust a estas alturas del desarrollo de la economía de la atención. El control absoluto de los motores de búsqueda exigiría que la Comisión adoptase medidas contundentes para proteger nuestras libertades públicas y derechos y la propia soberanía informativa. Así que a falta de soluciones, la sociedad civil pide la paz y la palabra.
En Suecia y Francia, avanza el movimiento contra la digitalización en espacios públicos mientras entre académicos, activistas y profesionales de las industrias culturales empieza a cobrar forma una clara conciencia sobre los peligros de la IA y la siliconización de nuestra economía. El imperio de la inequidad y la colonización de los GAFAM es hoy nuestro Estado paralelo y la virulencia reticular del Estado corporativo convertido en el gobierno de las corporaciones sin Estado que universaliza la violencia del troleo por todos los medios coadyuvando a la lógica destituyente como interpelación antiestablishment impugnatoria de todo imaginario de progreso.
Se constata una impotencia práctica y cognitiva que cultiva la derrota de la izquierda por desplazamiento del punto de observación y del terreno de juego de la disputa de la hegemonía. Convendría pensar la relación entre lo público y lo territorial excluido. Las carencias de las clases populares diluyen el conflicto. Pero en los próximos tiempos vamos a asistir a la emergencia de una pulsión plebeya en la calle, con el ruido y la furia contra el aparato de represión y los ajustes de la tecnocasta y sus políticas de despojo. Frente a la triple impotencia (la incapacidad de alterar la actual situación, la incapacidad de vivir sin transformar la realidad y la imposibilidad de no transformarla) es hora del momento instituyente, crear salidas donde no las hay, recuperar la potencia revolucionaria. Un frente estratégico y necesario en esta dirección es articular el movimiento global de unidad y movilización en pro de la Justicia Social confrontando la fractura entre la norma y el deber ser, recuperando la dimensión de la constitución material, la realización del derecho, desde lo social y concreto, frente a las fantasías y distopías electrónicas.
No hay proceso emancipatorio sin mediación política, sin inteligencia colectiva antagonista y, en consecuencia, sin traducción ni articulación social de los diversos actores y fracciones de clase para el desarrollo de un proyecto político alternativo. Toca en fin volver a los clásicos, modo Anguita, convocar a la ciudadanía, pensar un manifiesto de las amapolas y cultivar la palabra como testigo y el sentido común como vanguardia. No es poca cosa, créanme. Se trata del alfa y el omega de una política de futuro construida allá donde las redes digitales no llegan pero la vida y la esperanza habitan a la espera de una señal, por débil que esta sea.
IU reclama a responsables de varios ministerios que aclaren por escrito con qué medidas concretas van a responder a la “guerra híbrida” planteada por Marruecos en Ceuta
El portavoz parlamentario de Izquierda Unida, Enrique Santiago, junto a los también diputados de esta formación Francisco Sierra y Fèlix Alonso plantean en una iniciativa registrada en el Congreso si se “revisará la política de ciberseguridad como política de Estado integrada en la seguridad nacional, desde una visión integral y autónoma respecto de intereses contrarios a nuestra soberanía que, desde Estados Unidos y la OTAN se vienen imponiendo”.
Alertan igualmente de que el régimen israelí ha utilizado a representantes diplomáticos y analistas de conveniencia en foros internacionales “para calificar a Ceuta y Melilla de ‘enclaves coloniales anacrónicos’, buscando equiparar la presencia de España en África con la ocupación de territorios en Oriente Próximo y deslegitimar la autoridad moral de Madrid”.
Los diputados de Izquierda Unida Enrique Santiago -portavoz parlamentario de la formación-, Francisco Sierra y Fèlix Alonso han registrado una iniciativa en el Congreso para que los máximos responsables de varios departamentos del Gobierno expliquen con detalle distintas cuestiones vinculadas a las denominadas “formas de guerra híbrida no convencional”, puestas en marcha e intensificadas con ocasión de la entrada masiva de decenas de miles de migrantes.
Entre los temas concretos de los que se piden explicaciones tras las evidencias constatadas en este ‘ataque híbrido’ está saber si al máximo nivel del Ejecutivo se prevé “revisar su política de ciberseguridad como política de Estado integrada en la seguridad nacional, desde una visión integral y autónoma respecto de intereses contrarios a nuestra soberanía que, desde Estados Unidos y la OTAN se vienen imponiendo”.
Además, la iniciativa que impulsa IU en el Congreso plantea si se va a “fomentar la creación y consolidación de empresas españolas de ciberseguridad, así como priorizar las tecnologías desarrolladas en el ámbito europeo o nacional, especialmente en sectores sensibles para la seguridad nacional, impulsando empresas públicas o de capital mixto con participación mayoritaria del Estado y evitando el modelo dominante liderado por Palantir Technologies”, compañía privada de EEUU especializada en análisis de macrodatos y la industria de guerra.
Los diputados Santiago, Sierra y Alonso advierten de que la “hostilidad” vista en los sucesos de Ceuta se caracteriza por “el ejercicio de una fuerte presión coercitiva -migratoria, diplomática y digital-, manteniéndose justo por debajo del umbral que justificaría una respuesta militar convencional” y que el análisis crítico de este escenario “no puede desvincularse del triángulo estratégico formado por Marruecos, Estados Unidos e Israel, una relación consolidada bajo los Acuerdos de Abraham y que afecta directamente a la posición geopolítica de España”.
“Con apoyo explícito de Estados Unidos e Israel -añaden en el texto-, Marruecos ha perfeccionado el uso de tácticas asimétricas para avanzar en sus objetivos soberanistas y contribuir a la presión y al control político estratégico”.
Ante ello, la pregunta registrada para su respuesta por escrito pide a los departamentos competentes del Gobierno que aclaren si revisarán el “alineamiento de la política nacional con los marcos europeos e internacionales de la Unión Europea, trascendiendo el marco de la Alianza Atlántica en favor de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), así como actualizar la política común de seguridad y defensa con miras a una visión de la ciberseguridad humana, integral y no dependiente”.
Interrogan también sobre si “dispone el Gobierno de alternativas de cooperación multilateral que permitan reforzar ejes de actuación con los BRICS y otros socios fiables frente a la actual dependencia de la red de proveedores de Estados Unidos e Israel”.
Izquierda Unida considera que la naturaleza de esta ‘guerra híbrida’ practicada en los sucesos de Ceuta radica en la “explotación deliberada de la denominada ‘zona gris’, un espacio de conflicto en el que el Reino de Marruecos ejerce una fuerte presión coercitiva sin recurrir al uso de la fuerza militar convencional ni declarar una guerra abierta”.
“Su objetivo principal -detalla la iniciativa parlamentaria- no sería la conquista territorial inmediata, sino la desestabilización política, el chantaje institucional y la obtención de concesiones geopolíticas mediante el socavamiento de las estructuras del Estado a través de diversas acciones”.
Entre ellas se cita como “principal” la “instrumentalización de los flujos migratorios masivos”, ejecutada en la práctica a través de la “apertura de los espigones” mediante la “inacción deliberada o la facilitación logística” de Marruecos; la “utilización de la población migrante como vector de presión” y una “ambigüedad calculada” con la que “el régimen alauita elevaría la tensión y, de forma paralela, se ofrecería como el único ‘socio indispensable’ capaz de resolver la crisis, forzando concesiones económicas o políticas de la Unión Europea y de España”.
A todo ello se añaden los “bloqueos comerciales”, con el cierre “intermitente o definitivo de las aduanas comerciales, que buscaría asfixiar la economía local de Ceuta y Melilla”, la “presión institucional” y la “guerra digital y ciberespionaje”, con el “uso previo de tecnologías de inteligencia, como el programa israelí Pegasus para intervenir los teléfonos de miembros de la cúpula del Gobierno”, a modo de ejemplo.
Apoyo directo del régimen israelí al marroquí
El portavoz parlamentario de Izquierda Unida, Enrique Santiago, junto a Francisco Sierra y Fèlix Alonso advierten igualmente de que el régimen israelí ha utilizado a representantes diplomáticos y analistas de conveniencia en foros internacionales “para calificar a Ceuta y Melilla de ‘enclaves coloniales anacrónicos’, buscando equiparar la presencia de España en África con la ocupación de territorios en Oriente Próximo y deslegitimar la autoridad moral de Madrid”.
“A cambio de la normalización diplomática con Marruecos -exponen-, Israel le proporciona sistemas de seguridad fronteriza, drones de vigilancia y sistemas de defensa antimisiles de última generación, como el sistema Barak MX”, capacidades que dotan a Rabat de “medios operativos avanzados para vigilar y presionar sus fronteras”.
Así, IU plantea también directamente si “tiene previsto el Ministerio de Defensa revisar y definir una política de contratación de armamento que reduzca la dependencia de Estados Unidos e Israel” y, no sin cierta ironía, interroga sobre si “considera el Gobierno suficiente la iniciativa de la vicepresidenta de la Comisión de crear un canal en TikTok y Meta destinado a combatir la desinformación y los bulos sobre Ceuta”.
Calidad democrática y reformismo progresista
La democracia como forma de gobierno atraviesa en todo el mundo un momento crítico que amenaza el futuro de la humanidad. No se trata de una crisis aislada, sino de un debilitamiento sistémico que erosiona la confianza ciudadana y pone en duda la propia legitimidad y el modelo de representación. Dos factores inciden sobremanera en este hecho: la corrupción y la crisis de legitimidad que promueven actores transnacionales como los GAFAM, conformando un triángulo perverso que amenaza los cimientos de la gobernanza, tal y como se observa con el auge de partidos de la extrema derecha. El diagnóstico de IDEA Internacional es preocupante: el 54% de los países evaluados experimentaron un descenso en al menos un factor de desempeño democrático. El Estado de derecho fue la categoría con peor desempeño, con 71 países (41%) clasificados como de bajo rendimiento, especialmente en lo que respecta a la independencia judicial. La libertad de prensa sufrió el mayor deterioro desde 1975 y no se observa políticas activas en esta dirección.
Desde el inicio de la XV Legislatura, Izquierda Unida y el Grupo Plurinacional ha venido impulsando por ello en la Comisión de Auditoría de la Calidad Democrática, la Lucha contra la Corrupción y las Reformas Institucionales y Legales, iniciativas en tres frentes estratégicos: desinformación, transparencia, y participación ciudadana.
El objetivo general desde el inicio del nuevo mandato es fortalecer el Estado de derecho, garantizar la independencia judicial, proteger la libertad de prensa y, sobre todo, combatir la corrupción con mecanismos efectivos de rendición de cuentas. En esta línea nos fijamos quince puntos de actuación:
- Plan Anticorrupción siguiendo las recomendaciones del grupo GRECO.
- Reforma del sistema electoral para una mayor proporcionalidad.
- Gobierno abierto y participación ciudadana.
- ILP de regularización y derecho a voto de migrantes con dos años de residencia en España.
- Promover el derecho a voto de los mayores de 16 años.
- Impulsar el I Plan de Parlamento Abierto del Congreso.
- Promover iniciativas sobre justicia y transición digital democrática.
- Definir un plan nacional de ciudadanía digital.
- Medidas de transparencia y ética en la gestión pública.
- Actualización del Reglamento del Congreso para regular las incompatibilidades.
- Constitución de una Comisión parlamentaria sobre Políticas de Comunicación.
- Regulación del derecho de acceso y participación de la ciudadanía según el artículo 20.
- Supresión de las medidas lesivas de la Ley Mordaza.
- Regulación del Derecho a la Comunicación.
- Y medidas contra la desinformación y en favor de la calidad de la esfera pública de conversación democrática.
La Presidencia de la Comisión, bajo dirección del PSOE, se ha centrado hasta la fecha en la ponencia sobre medidas contra la desinformación y, en la actualidad, se está trabajando sobre el I Plan de Parlamento Abierto.
Izquierda Unida ha liderado todas las iniciativas en los ejes reseñados de medidas contra la corrupción, democratización informativa y transparencia.
JUSTICIA Y LUCHA CONTRA LA CORRUPCIÓN
Uno de los ejes apenas objeto de discusión en la Comisión, pero presente en las PNLs y debates plenarios cuando han tenido lugar comparecencias sobre participación, ha sido especialmente la política de adopción de medidas preventivas contra la corrupción. A iniciativa de nuestro portavoz, Enrique Santiago, IU ha avanzado tres líneas de actuación asumidas en parte por el Ejecutivo:
- Actualización del sistema de acceso a las carreras jurídicas del Estado (judicial, fiscal, abogacía del Estado) eliminando cualquier factor de discriminación económico y social en el acceso para garantizar la independencia del poder judicial.
- Incremento de la eficiencia de la administración pública de Justicia dotando los recursos necesarios para satisfacer las necesidades de la sociedad española.
- Modificación del Reglamento del Congreso para regular los grupos de interés y establecer medidas de sanción y control de los representantes a fin de garantizar la ejemplaridad y virtud de los diputados en su trabajo legislativo.
Estas y otras medidas son, estructuralmente, necesarias pero no suficientes en sí mismas. En línea con la tradición emancipadora de la que Izquierda Unida es deudora, el último año de legislatura el grupo parlamentario deberá avanzar en las políticas de profundización en la democracia participativa, a fin de proseguir, en una lógica reformista de progreso, propia del Estado Social y de Derecho, el cumplimiento del I Plan de Parlamento Abierto y propuestas de mejora de la ley que regula la Iniciativa Legislativa Popular, así como otras medidas complementarias sobre las Comisiones de Nombramientos o el Estatuto del Diputado. Es la única garantía de restituir el principio de confianza, clave para toda mediación política.
DEMOCRACIA INFORMATIVA Y DERECHO A LA COMUNICACIÓN
Las políticas de Estado en materia de comunicación en España son una asignatura pendiente de nuestro sistema democrático. En la cámara legislativa no existe una comisión que aborde cuestiones sustantivas en la materia y, a diferencia de los países de nuestro entorno comunitario, no hay siquiera una autoridad específica que garantice el espíritu de la ley y la Constitución en su artículo 20. A fin de avanzar en superar este déficit democrático, desde el grupo parlamentario hemos presentado más de diez iniciativas parlamentarias en esta dirección. Cabe destacar entre otras las siguientes propuestas:
1. REGULAR LA PUBLICIDAD INSTITUCIONAL. El Reglamento Europeo sobre la Libertad de Medios de Comunicación (EMFA) requiere de la reforma de la actual ley de publicidad institucional para adaptarla a los medios digitales garantizando mayor transparencia y proporcionalidad. Según el Media Pluralism Monitor Report 2024, España es el Estado europeo en el que los medios son menos transparentes, solo por delante de Chipre y Hungría. Tenemos una situación de absoluta discrecionalidad en la asignación de la publicidad institucional que nos sitúa en formas tradicionales, propias del siglo XIX, como los llamados fondos de reptiles que están en el trasfondo de las cloacas del Estado en los casos que ocupan la conversación pública impulsada por medios subvencionados como OK Diario o The Objective. Frente a la actual arbitrariedad de gobiernos como el de la Comunidad de Madrid, nuestro grupo ha liderado una propuesta en el Plan de Acción para la Democracia que respete los principios de equidad, transparencia, pluralismo y proporcionalidad con criterios objetivos evaluados y monitoreados por organismos independientes de autorregulación y corregulación en línea con lo establecido por la EMFA.
2. CREAR UNA AUTORIDAD INDEPENDIENTE EN COMUNICACIÓN. El pluralismo de mercado sigue siendo la mayor preocupación sobre los medios en España, llegando a un nivel de riesgo del 75%. El Reglamento Europeo sobre la Libertad de Medios de Comunicación exige la Creación de un Consejo Estatal de Medios de Comunicación independiente. La CNMC no cumple con los requisitos de independencia exigidos en el Reglamento Europeo al ser el gobierno el que nombra a sus miembros. Es, de facto, un organismo gubernamental. Además la CNMC solo tiene competencia sobre los medios audiovisuales y el Reglamento Europeo exige que sus competencias se amplíen a la prensa escrita en cualquier soporte. Con esta iniciativa de regeneración se garantizaría el acceso a la sociedad civil (sindicatos, asociaciones de consumidores y usuarios, grupos de telespectadores, etc.) cumpliendo con lo establecido en el Artículo 20 de la Constitución.
3. FOMENTAR Y PROTEGER LOS MEDIOS COMUNITARIOS. Nuestro ordenamiento jurídico sigue sin dar amparo a los llamados medios del Tercer Sector Audiovisual. El derecho de acceso y de socialización del poder de informar no cuenta con una política pública de financiación y soporte de los canales radiotelevisivos sin ánimo de lucro que cumplen una función vicaria estratégica para el desarrollo de la conversación pública. Desde Izquierda Unida se han presentado propuestas de regulación y financiación con fondos públicos de esta realidad.
4. PROMOVER MEDIDAS PARA LA DIGNIFICACIÓN Y MEJORA DEL TRABAJO PERIODÍSTICO. El intrusismo, la precarización y cooptación que sufren los profesionales de la información en nuestro país es un problema neurálgico para la calidad del ecosistema informativo. Pero a diferencia de otros estados de nuestro entorno, España sigue sin regular aspectos sustantivos como el secreto profesional, el derecho de rectificación además de la norma lesiva de la Ley Mordaza que afecta a la labor de los periodistas. En esta línea, hemos liderado la totalidad de las propuestas registradas en la legislatura para avanzar en este ámbito demandado por FAPE y Sindicatos de Periodistas.
Homenaje Armand Mattelart
Capitalismo gore
La infrapolítica es hoy un campo inescrutable, colonizada por el brutalismo del capitalismo gore en una suerte de inversión de la ética pública forzada por la mercantilización extrema, solo apreciamos a ver, que en la gestión de la muerte, el síntoma más notorio es el declive de la sensibilidad. Hablamos de extirpación de lo humano sin inteligencia artificial en forma de praxis belli. La paradoja de la excrecencia del afecto y la extimidad digital se resuelve como resultado con una política securitaria de orden y progreso. Como advierte Sztulwark, el trumpismo, o la variante Milei, es la máxima expresión de esta dialéctica del pavor marcada por el aceleracionismo, la descomposición social y la retórica faltona del odio y las pasiones tristes. En el espejo deformante catódico, la narrativa de la venganza, la violencia simbólica, que acompaña la propaganda de guerra en el proceso de recomposición de la necropolítica, se ha normalizado a tal grado este discurso ultramontano que la cultura bélica permea toda interacción social aceptando la enemización como principio y el reinado absolutista del mando autoritario a manos de personajes como el presidente Trump. El tirano representa lo que Ranciére denomina voluntad pervertida, la máxima expresión de la dominación que hace callar, deja ocluidas otras voces y muestra siempre la espada de Damocles del castigo ominoso como velada amenaza disciplinaria. Chomsky ya lo describió en el caso de la información. Los periodistas que se atreven a formular la más mínima crítica sufren los correctivos y sanciones de los poderes fácticos imponiéndose, como resultado, la propia autocensura.
En la estética de la crueldad y la política de lo grotesco que coloniza la esfera pública, gracias a los GAFAM y los consultores a sueldo de la promoción del discurso de prioridad nacional, no cabe la más mínima veleidad en el juicio de opinión. La disyunción entre fuerza y norma marca la política contemporánea a partir de la restricción de la autonomía social instituyente por el arte de la guerra. Ingenieros del caos, los expertos en las técnicas de la desposesión, los artistas de la fabulación de este capitalismo gore trabajan incansablemente para imponer las proyecciones alucinatorias del capital. El resultado es una disonancia cognitiva y, lo que es peor, una conciencia disociada, de desafección y apego a las fantasías falseadas de la realidad aumentada, o disminuida, según interese.
La alucinación no es un espejismo, sino la alteración de la realidad objetiva, la razón instrumental sin sensibilidad que elude la materia, el referente, escindido en forma de pantalla partida, para eludir la dimensión productiva, esto es, las condiciones materiales de las relaciones de producción y toda lógica de constitución del acontecer social. La deriva dualista entre sujeto y objeto, cuerpo e información, sistema de mediación y relaciones sociales domina, en fin, la conversación pública. Ello es posible, como el avance del neofascismo, por el monopolio narrativo del presente y la concentración de los canales de circulación de contenidos. Desde este punto de vista, la batalla cultural es una guerra global y permanente que se despliega en forma de pantalla total. Un sistema integrado que comprende el mediawfare, los operadores judiciales, véase la Kitchen, las plataformas de Silicon Valley, los servicios de inteligencia y el escuadrismo mediático. El capitalismo opera hoy desplegando un manto envolvente de la cultura de la servidumbre que filtra el sentido común de Vox. De hecho, el tecnofeudalismo es una gramática moral de cipayos y capataces, de economía fazenda, enmascarada por un doble discurso del lumpen y los sectores movilizados y resentidos que buscan la revancha no contra la oligarquía, sino fundamentalmente como en otros momentos históricos, contra los sectores ilustrados. El discurso periodístico cumple aquí una clara función de encubrimiento y confrontación del ilusionismo político. La servidumbre voluntaria como negación de la cooperación social estructurada por los modelos algorítmicos y econométricos no es solo una obra singular de los llamados pseudomedios. Se impone también en los llamados medios de referencia, absortos y cautivados por la política del absurdo en la disputa del análisis de lo real concreto. Saberes de la pasividad como el sufrir, el soportar, el padecer, el evitar o el huir se normalizan como consecuencia en el espacio público imbuyendo a las multitudes de una cultura estoica desprovista de recursos suficientes para soportar los golpes mortales de una vida precaria expuesta a la brutal explotación del nuevo fascismo. La disyunción social que cambia rebelión por resignación o desafección política y la lucha antagonista por la cooptación y cercamiento social son la traducción social de esta forma de gestión del proceso de recomposición del capital especialmente en los barrios vulnerables.
Ante este escenario, las lecciones del movimiento obrero demuestran que persistir es resistir, que levantarse y luchar con fuerza y aliento es la estrategia posible y más necesaria que nunca. Como en otras derrotas sufridas por las fuerzas emancipadoras, hoy de nuevo pensar desde abajo es construir con los despojos, con los saberes y experiencias de lo común. Interrumpir y abrir, parar, narrar y cambiar las reglas de juego. A nuestro favor está el tiempo y la cultura de la resistencia. El plan de Vox es ganar tiempo, conquistar posiciones, controlar la percepción de la temporalidad política, dominar el framing y surfear entre las contradicciones. Pero la teratología liberal está siento obturada entre el clientelismo, la contención, el cansancio y la propia dinámica devoradora interna entre facciones ultras y corruptas formas de gestión del respaldo electoral. Corresponde activar la inteligencia colectiva, la pedagogía democrática que siembra el principio esperanza frente a la espiral de la cerrazón autoritaria abriendo un nuevo ciclo que se antoja duro y rocoso. Pero que, con voluntad política unitaria, escucha activa, y tejiendo redes que dan libertad, será posible superar por desborde creativo. Si permite el lector una lección de filosofía oriental, de Lao Tsé, no olvidemos que el agua puede a la roca. Tiempo de reflujos, hora de la ingeniería de los ríos, mares y afluyentes.
A galopar, a galopar. . .
Praxis belli
Hubo un tiempo en el que las cabeceras de periódico llevaban por nombre Las noticias, Actualidad de la Provincia o La Verdad. En el actual mercado de los hechos (alt right), la posverdad se ha instituido en norma. Ya no concurren, en el dominio público, ideas ni relatos de los hechos del acontecer de actualidad, sino más bien discursos performativos, una política del escándalo orientada a capturar la atención del público y su monetización. Eco describió magistralmente esta realidad distópica en su novela Número Cero. Las noticias de mañana es la paradoja de las paradojas, pero como toda contradicción tiene su razón de ser: pasar del dominio y la conversación pública al DOMANI, a un futuro intencionado con el que ocultar procedimentalmente las trampas ideológicas de los recortes, la especulación bursátil, la mercantilización inmobiliaria, la reducción del acceso a crédito y servicios públicos, el aumento de la deuda pública y, obviamente, el disciplinamiento procurado como control absolutista de la guerra cultural. A tal grado que, si antaño la primera víctima en la guerra era la verdad, hoy son directamente los mensajeros o mediadores, sean periodistas o voluntariado en labores humanitarias. El objetivo de los enemigos de la vida y la verdad es que no quede registro ni testimonio alguno para una Comisión de la Verdad y, al tiempo, propagar el miedo, una suerte de violento opacamiento generalizado. Un apagón. Vivimos, en fin, como vaticinara Brecht, el eterno retorno del pavor, la velocidad y la guerra, consustanciales al capitalismo.
Hoy hay más de 60 conflictos y 36 Estados involucrados. La arquitectura de cooperación y los DD. HH., la propia ONU debilitada y la seguridad global amenazada por la proliferación de la escalada bélica. La barbarie genocida de Israel y el trumpismo político han impuesto la filosofía imperial de la ley del más fuerte, tras cercar la UNESCO y anular la OMS. Mientras la UE no existe ni se le espera. No aplica las disposiciones del Tribunal Internacional de Justicia sobre Palestina, renuncia a desplegar sus esfuerzos de diplomacia humanitaria, tan urgente para la UNRWA y otras misiones de paz, y simula desempeñar un rol relevante en la escena internacional en medio de una institucionalidad que amenaza ruina. La praxis belli ha permeado las fuerzas hegemónicas en Bruselas, cuna de la I Internacional, al tiempo que la topología de los dispositivos ideológicos se difumina y extiende más allá de las tierras raras, con cierta eficacia operativa, tanto en la guerra como en la reproducción social de la nueva composición técnica del trabajo en la era de la IA.
Padecemos de hecho un oscurecimiento generalizado de la ilustración, el imperio de la sinrazón y la negación, por sistema, de toda forma consistente de conocimiento público y del derecho (ius belli). La extensión de la lógica unidimensional del ruido y la ignorancia ocupan la conversación pública. Los del Deep State, los hijos de Peter Thiel y la ilustración oscura trabajan incansablemente para imponernos un futuro poshumano, o en realidad inhumano, con cuentos de terror para que cunda el pavor, inmovilizarnos y seguir pasando por caja, sea Pay Pal, Qanon o el instituto Cato que en esto, como Abascal, saben bien contar. Son más de cuentas que de cuentos, de matemáticas y contabilidad creativa más que de la poética del encuentro. Pero no hay relato ni planilla de Excel que resista la potencia de la vida. La anatomía del inframundo siempre termina por proyectar un discurso radical de alcance y pulsión alterativa. Los nadie consiguen compartir y dar nombre a lo común, hablan en primera persona del plural, construyen ensamblajes y conjunciones desde los márgenes y una mirada oblicua de imaginario constituyente, transversal y universalista que activa la intervención al cabo de la calle aunque sea solo para pedir la paz y la palabra.
En tiempos de disyunción y de guerra, las multitudes se expresan y afirman sin miramientos ni pantallas que filtren la mirada. Lo hacen desde abajo, desde el sur y la periferia, articulando un bloque histórico, cultivando la escucha activa, la participación popular, la creatividad insurgente que no es otra cosa que desafiar el orden reinante transformando el mundo que habitamos. Frente al cercamiento del teatro-mundo del absurdo dictado por un rey desnudo, en Andalucía y el sistema-mundo, es hora de seguir el precepto de Kafka pues, en efecto, el porvenir está reservado a quienes rehúsan adaptarse a los imperativos del presente. El viejo topo de la historia siempre opera en la penumbra, pero proyecta su luz hacia adelante, no cinematográficamente sino desde la cinética. Socialismo es el movimiento de lo real y concreto. Toca actuar y moverse o quedaremos petrificados en forma de noticia de mañana.



