Auditoría Ciudadana. Rendición de cuentas. Francisco Sierra Caballero

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Auditoría ciudadana.

Rendición de cuentas.

Francisco Sierra Caballero.

Diputado por Sevilla en la XV Legislatura.

20 Octubre | 19:00.

Centro Cívico Esqueleto.

Presentan:

Rosario García – Frente Amplio de Sevilla.

José Antonio Pino – Iniciativa del Pueblo Andaluz.

Apoyamos que la candidatura por Sevilla del Frente Amplio la encabece Francisco Sierra

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Firma la petición: https://c.org/6fMX5HbJVC

El problema

Las personas que firman este escrito, todas ellas miembros activos del Espacio político de la Izquierda Andaluza Alternativa que se ha configurado para estas elecciones en la Plataforma Frente Amplio, ante el reto democrático de participar activamente en el proceso electoral de las próximas elecciones generales del 29 de noviembre de 2026, y asumiendo con ilusión las conversaciones que se están produciendo entre diferentes organizaciones políticas del espacio de la izquierda alternativa de todo el Estado, se comprometen a trabajar por ampliar el espacio de la izquierda andaluza en la provincia de Sevilla, como ha venido haciendo desde 2023.

En el escenario político actual, tanto en las conversaciones de la gente corriente, politólogos, tertulianos, responsables políticos, activistas, etc se evidencia que las próximas elecciones tienen una importancia histórica insoslayable por la deriva fascista de organizaciones políticas como VOX y la asunción por parte del PP de los postulados racistas, xenofobos, clasistas y que siguen a pié juntillas las consignas del trumpismo y la ultraderecha internacional. Eso significaría un retroceso brutal en la conquista de derechos que la ciudadanía andaluza y española realizó en las ultimas cinco décadas.

Por ello, y aplaudiendo la necesidad de una sola lista de izquierdas al Congreso de los Diputados, proponemos a los distintos partidos que conforman jurídicamente la coalición electoral FRENTE AMPLIO, el nombre del compañero Francisco Sierra Caballero para encabezar la lista del FRENTE AMPLIO-POR ANDALUCIA en la candidatura de la provincia de Sevilla.

Francisco Sierra, ha sido un representante, activo participante de las asambleas, actividades y debates del Espacio de la Izquierda Andaluza Alternativa de Sevilla, desde hace décadas. Ha trasladado el sentir de la gente organizada en los movimientos sociales y políticos en las decisiones que se han desarrollado en el entorno del Grupo Parlamentario de Sumar y en lo que fue la confluencia de las organizaciones que convergen en el grupo parlamentario Plurinacional de Sumar.

Como parlamentario, es importante destacar el papel desarollado en el tema de la causa de la Ayuda a Palestina, la del apoyo a los temporeros y temporeras de Huelva, toda la exigente participación en los debates sobre la Radio y televisión públicas. En definitiva, en las 215 intervenciones en las 5 Comisiones Parlamentarias de las que formaba parte, con una demostración de gran capacidad técnica y política, y con una propuesta destacada, aunque no haya sido debatida en Pleno, de la Ley de Barrios Vulnerables.

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Medios de Comunicación y Lucha De Clases en España. La Fuga Librerías

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El lunes 5 de octubre, en el local de La Fuga, a las 20h se presenta Medios de comunicación y lucha de clases, editado por Francissco Sierra para Límbica Ediciones.

Presentan Javier Moreno (USE), Cruz Tornay (Compoliticas) y Francisco Sierra (FIM).

La información es un campo en disputa y los medios un espacio de representación de la lucha de clases. El mito de la prensa independiente ha naturalizado en España, sin embargo, la narrativa de los medios libres sin una respuesta sistemática y articulada de cuestionamiento del sentido común imperante. En un tiempo de batalla cultural y ofensiva ideológica, pensar los medios desde la lucha de clases y la crítica de la economía política abre el debate en la esfera pública sobre las lógicas de dominación y desigualdad en el ecosistema mediático.

Desde las dinámicas reaccionarias de la prensa tradicional y la influencia cultural de Hollywood, hasta la colonización tecnofeudal del espacio digital, pasando por los encuadres discursivos frente a hitos como el 15M, este libro es una caja de herramientas para resistir contra las lógicas discursivas de manipulación y la guerra cognitiva que mediatizan los intereses del capital.

Informe de trabajo XV legislatura. Auditoría ciudadana. Plataforma Frente Amplio de Sevilla

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1. Intoducción.
El presente documento de trabajo tiene por objeto la rendición de cuentas ante los electores de la
actividad desempeñada como cabeza de lista de Sumar Andalucía por la circunscripción de Sevilla.
Se presentan en las siguientes páginas, la información detallada de los principales aportes, iniciativas
y actividad parlamentaria conforme al plan de trabajo diseñado una vez electo como diputado
nacional.
A continuación, se detallan las tareas desempeñadas en el Congreso de Diputados, se especifica el
trabajo en el territorio y, finalmente, una evaluación final del desempeño.

Enlace al documento

 

Democracia local, proceso instituyente

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Si algo define el espíritu de nuestro tiempo es, sin duda, la crisis orgánica de régimen y el cuestionamiento de la forma de representación, que en España se traduce en una dinámica destituyente y de emergencia autoritaria centrada, en exceso, en la disputa del comando del Estado. El debate sobre las elecciones generales satura la discusión pública en torno a liderazgos posibles sin solución de continuidad, mientras el PP y VOX se atrincheran en Comunidades Autónomas y extienden un cerco contra el gobierno de coalición, socavando las bases del pacto de la transición desde el Supremo, la UCO y los aparatos parapoliciales.

En este marco, restrictivo, de vista corta y paso largo, apenas se menciona la convocatoria de las elecciones municipales, un campo en disputa clave a corto y a largo plazo. Pues, en nuestro país, los procesos más fecundos y de mayor alcance en la transformación del sistema político ha venido, recurrentemente, articulándose en el ámbito local. Cuatro momentos históricos han jalonado las experiencias creativas de unidad y poder popular.

El cantonalismo, fundamental durante la I República, las elecciones municipales de 1931 que provocan la declaración de la II República, el movimiento vecinal en la Transición y, más recientemente, los nuevos ayuntamientos y candidaturas ciudadanas en 2015, que dieron continuidad al proceso de emergencia del 15M. Asimismo, esta tradición de movilización ciudadana se refleja actualmente en las acampadas y movilizaciones por el derecho a la vivienda.

A nivel internacional puede constatarse igualmente que ante el trumpismo ha sido Mamdani quien, desde la política de la vida cotidiana y lo común, ha logrado socializar referentes socialistas en Estados Unidos, articulando grupos de base de forma similar a lo ocurrido en las elecciones en Graz (Austria) o las municipales en Francia e Italia.

En todos estos casos, la construcción de amplias coaliciones y una política más horizontal y participativa han sido las factores determinantes de nuevos desbordes creativos contra la oleada reaccionaria. En el fondo, como advertía Castoriadis, el principio de autonomía es el único que puede garantizar las libertades públicas ante la amenaza tecnofeudalista. La democracia, escribía, es libertad y la libertad implica democracia abierta a la participación de todos.

Toda política transformadora pasa por la voluntad de intervención, el conocimiento y la pericia técnica, la construcción de equipos y procesos colectivos, el desbloqueo de obstáculos y la mediación productiva para el respaldo de la opinión pública en la identificación del mínimo común denominador. Hablamos de una política que se piensa desde abajo, en común, una estrategia contrahegemónica de la subalternidad que se apropia de la memoria de larga data y aspira a llegar lejos porque se viene luchando desde tiempo ha, con sus quiebres, continuidades y rupturas, caminando sobre los hombros de quienes nos precedieron en las luchas por la emancipación.

No hay futuro posible sin arqueología del porvenir, ni pensamiento transformador sin memoria. Reapropiarse, así, de la historia del movimiento vecinal y de los movimientos sociales implica recoger de forma prioritaria los materiales que dan cuenta de la cuestión social, de la vida en movimiento. Aprender de la educación popular, explorar el libro de bolsillo que nos enseña que la experiencia termina en cada lucha, pero la idea pervive, y se construye en diálogo, mano a mano. Utilizando un símil futbolístico, cuando el adversario achica espacios, despliega un juego marrullero y bloquea toda circulación, es hora de cambiar de orientación y, lejos de seguir la dinámica de la confrontación, abrir el campo, desbordar por los extremos, ocupar de forma dinámica y creativa todo el terreno de juego.

Somos conscientes que es difícil acometer una estrategia como esta cuando la hegemonía cultural en la calle ha ido revirtiendo las posiciones de partida de una ciudadanía que, si bien dio la confianza para lograr la épica de la oportunidad en julio de 2023 para otro futuro de país, hoy vive cercada entre una lógica liberal y un discurso autoritario que sutura el espacio público, sin respuesta ni estrategia de la izquierda, justamente cuando más urgente y necesario es articular, contra la guerra económica, frentes culturales multimodales, abiertos y no instrumentales.

Las enseñanzas más recientes en el tiempo de los ayuntamientos del cambio demuestran que es posible y conveniente un método y posición de observación alternativo. Corresponde solo expresar una clara voluntad política para tejer vínculos y alianzas estables de cooperación desde abajo capaz de garantizar el desbloqueo de una historia que se repite como farsa, relegando la política municipal a los márgenes del debate del Estado, cuando justamente resulta ser la clave estratégica no solo para construir un proyecto de unidad y esperanza, sino para hacer realidad la construcción de un frente amplio abierto y democrático.

En otras palabras, ha llegado la hora de formular acuerdos locales no dependientes de centros partidistas, conociendo las posibilidades reales de cada lugar, reformulando el método y visión de la política, radicalmente anclada en lo local y socializada en el principio de cooperación. Si reconocemos las ILP, o las deliberaciones y consultas públicas como las primarias, o los presupuestos participativos como nuevas formas de hacer política, ¿por qué no aplicamos en procesos de construcción de convergencias, de frentes abiertos, de municipalismos, las metodologías participativas que sí exigimos en programas públicos?.

En un tiempo de restauración del trumpismo y la internacional del odio, hay que volver a empezar a aprender de los procesos “procomunes” a escala internacional, recreando la elaboración municipalista según las condiciones de cada lugar a partir de las llamadas “sociocracias” no de forma instrumental, como suele ser habitual, sino en virtud del principio antes citado de cooperación y autonomía, en pro de una efectiva autoorganización de la sociedad civil organizada, como se hiciera con los círculos, la escucha activa o, mucho antes, las áreas de elaboración colectiva en el origen de Izquierda Unida.

Hablamos de tomar la iniciativa y pasar de la lógica y táctica del cálculo electoralista a sentar los cimientos de una sociedad civil movilizada. Las amenazas de involución democrática que se avizoran en el horizonte no se resuelven solo con coaliciones ad hoc y aparatos administrativos burocratizados, sino desplegando frentes amplios a partir de las organizaciones de base. En las próximas elecciones municipales se abre la oportunidad de empezar a construir un proyecto de convergencia más ambicioso y consistente para definir alternativas de vida que sean el germen del principio esperanza.

Parafraseando a Julio Anguita, se trata de hacer posible el movimiento real de la ciudadanía, con un programa claro, pero que ha de ser apropiado y resultado de la elaboración colectiva de la gente común para, mediante la participación, construir la unidad popular. La tradición republicana y federalista habla el lenguaje de los vínculos y se inspira en el principio de cooperación que es tanto como decir Ayuntamiento. Con mayúscula, como el artesanal modo político de lanzar redes y anudar esfuerzos en común. Esto es lo que está en juego en el próximo ciclo electoral.

Diplomado en comunicación para la vida digna. Organización de Comunicadores Populares. 2ª sesión complementaria.

El lugar de la crítica

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Uno es como es, un punto melancólico, sencillo o elementalmente humano, disperso en la vida, desbordando una actividad intensa por vocación o profesión de fe, consciente de la responsabilidad histórica, por razones de clase e historia de vida, cual lector de Antígona que se entrega a la causa sin esperar nada a cambio, salvo la soledad del héroe, el aislamiento del partisano, la alegría de ser para los otros. No hay sentido de la vida sin aventura de este tenor.

Pero este es un tiempo, como son las épocas tenebrosas, no aptas para los héroes ni la épica. Tampoco para la crítica. La espiral del disimulo de la posverdad es un discurso del silencio, tan grave, como censura moral, como la cancelación y el cercamiento de la dimensión política, pública, de la libertad de expresión.

Cabe, por lo mismo, preguntarse cuál es el lugar de la crítica en el periodismo y la cultura de nuestro tiempo cuando las imágenes de IA generativa hechas por los enemigos de la libertad como Trump son los que mueven a la risa.

Recientemente, concluía este verano la lectura del ensayo de Terry Eagleton sobre el humor. Un libro, cuya lectura recomiendo por hilvanar un inteligente y erudito análisis de las relaciones entre crítica política y la vindicación de la risa. He de reconocer que me di a sumergirme en el texto por los tiempos tenebrosos que sufrimos y por la ausencia en el oficio, en la oferta informativa, de sátira y columnismo a lo Vázquez Montalbán o Haro Tecglen.

Frente al humor como válvula de escape, mero entretenimiento y falsa conciencia de los programas que dominan, por ejemplo, la parrilla de programación, incluso de RTVE, se echa de menos la filosofía de El Jueves o la irreverencia de El Papus. No se trata solo reírse, es preciso el humor contra los imitadores de Trump.

Cuando El Intermedio se convierte en sustitución de la acción política real, cuando la risa es desmovilizadora y realimenta la lógica de la sumisión, es preceptiva una política de la carcajada insumisa. Como recomendara Brecht, la sátira es la forma, por antonomasia, de la crítica social, el tono y registro que deconstruye el autoritarismo y la manipulación de masas como lo hace el juego de lo grotesco y la expresión carnavalera, siempre entre lo escatológico y el materialismo del encuentro.

Ese era el arte del periodismo, encarnar el presente, como vindicaba Chaves Nogales: ir, ver y contarlo, desacralizando el orden reinante y el sentido común instalado. Y hoy por hoy la memética no conmueve, solo mueve a la risa. Y en la era del cinismo no tiene sino por objeto que entre/tenernos, la parálisis, en suma.

El neofascismo no ha vuelto, como en los años treinta, con camisas pardas y censura militar. Ha vuelto como lo anticipó Marx: como farsa. Y la farsa necesita una prensa que no sea industria del consentimiento. La tesis es vieja y sigue intacta. En 1841, el joven Marx escribió en la Rheinische Zeitung que «la primera libertad de la prensa consiste precisamente en no ser una industria».

El escritor, decía, puede tener que vivir de su pluma, pero no vivir para hacer rentable su pluma. Y hoy prevalece justamente todo lo contrario. La prensa dominante es rentable porque ha dejado de ser prensa. Su modelo de negocio no es informar, es garantizar la propiedad. Garantiza la propiedad inmobiliaria que sostiene a sus accionistas —fondos, constructoras, banca—, la propiedad moral que sostiene a la Iglesia, y la propiedad simbólica que sostiene a la Monarquía.

En 1935, exiliado en París, Bertolt Brecht escribió Cinco dificultades para quien escribe la verdad. La primera dificultad es tener valor para escribirla. La segunda, sagacidad para reconocerla. La tercera, el arte de hacerla manejable como arma. Y dejó una frase que debería estar enmarcada en cada redacción: «¿Cómo alguien que quisiera combatir el fascismo, podría decir la verdad sobre él, si no quiere decir nada contra el capitalismo que lo engendra?».

No se puede combatir a Vox, a Le Pen o Milei lamentando la barbarie y callando sobre los fondos buitre. Y cuando se recurre al humor no debería ser para ganar audiencia sino para desmontar más bien la lógica de los amos del mundo como órgano de vigilancia popular.

Escribo la columna de este mes de inicio del ciclo político en medio de una petición de mi amigo Juan Valencia sobre la posibilidad de articular una red de periodistas republicanos. Visto lo visto no sé si resulte mejor armar una plataforma de Periodismo por el Derecho a Reír.

Del chiste a la sátira, convendría organizar una internacional del humor contra los discursos del odio y evitar que terminen matando el periodismo por la chistosa compostura acomodaticia que moldea el estado del arte y la opinión pública sin nadie que meta el dedo en el ojo del Rey desnudo, denuncie al obispo corrupto y exponga el rastro del dinero de los banqueros cleptómanos.

En tiempos de ascenso neofascista, el periodismo no necesita más verificadores neutrales. Necesita más periodistas neurasténicos. Más periodistas que entiendan, como escribió Marx, que «la prensa es, ya de por sí, una realización de la libertad humana» y que donde hay censura, hay que desplegar el mayor acto de libertad que es cuestionar los dispositivos de dominio riéndose de ellos. El fascismo avanza cuando la crítica pide permiso. El moralismo es mal tono para la evidencia de la prueba y desmontar el statu quo.

Vuelta al inicio de esta columna. Un caballero de la triste figura, alguien como quien suscribe que, como dejó escrito Manuel Sacristán, va en serio por la vida, vindica aquí una perentoria necesidad de promover el periodismo que trata seriamente la actualidad mediante la sátira, justo porque es necesario que lo que vemos como risible y ridículo quede en evidencia como la forma estética del postureo de los discípulos de Cánovas.

En fin, si se trata de ser virtuosos y ejemplares como profesionales de la información cultivemos el aura del buen humor y la crítica: es, como advertía Lacan, la mejor salida al discurso capitalista y los portavoces del apocalipsis y la distopía tecnológica.

Francisco Sierra en la Jornada Parlamentaria sobre la Libertad de los medios de comunicacion (EMFA)