El lugar de la crítica

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Uno es como es, un punto melancólico, sencillo o elementalmente humano, disperso en la vida, desbordando una actividad intensa por vocación o profesión de fe, consciente de la responsabilidad histórica, por razones de clase e historia de vida, cual lector de Antígona que se entrega a la causa sin esperar nada a cambio, salvo la soledad del héroe, el aislamiento del partisano, la alegría de ser para los otros. No hay sentido de la vida sin aventura de este tenor.

Pero este es un tiempo, como son las épocas tenebrosas, no aptas para los héroes ni la épica. Tampoco para la crítica. La espiral del disimulo de la posverdad es un discurso del silencio, tan grave, como censura moral, como la cancelación y el cercamiento de la dimensión política, pública, de la libertad de expresión.

Cabe, por lo mismo, preguntarse cuál es el lugar de la crítica en el periodismo y la cultura de nuestro tiempo cuando las imágenes de IA generativa hechas por los enemigos de la libertad como Trump son los que mueven a la risa.

Recientemente, concluía este verano la lectura del ensayo de Terry Eagleton sobre el humor. Un libro, cuya lectura recomiendo por hilvanar un inteligente y erudito análisis de las relaciones entre crítica política y la vindicación de la risa. He de reconocer que me di a sumergirme en el texto por los tiempos tenebrosos que sufrimos y por la ausencia en el oficio, en la oferta informativa, de sátira y columnismo a lo Vázquez Montalbán o Haro Tecglen.

Frente al humor como válvula de escape, mero entretenimiento y falsa conciencia de los programas que dominan, por ejemplo, la parrilla de programación, incluso de RTVE, se echa de menos la filosofía de El Jueves o la irreverencia de El Papus. No se trata solo reírse, es preciso el humor contra los imitadores de Trump.

Cuando El Intermedio se convierte en sustitución de la acción política real, cuando la risa es desmovilizadora y realimenta la lógica de la sumisión, es preceptiva una política de la carcajada insumisa. Como recomendara Brecht, la sátira es la forma, por antonomasia, de la crítica social, el tono y registro que deconstruye el autoritarismo y la manipulación de masas como lo hace el juego de lo grotesco y la expresión carnavalera, siempre entre lo escatológico y el materialismo del encuentro.

Ese era el arte del periodismo, encarnar el presente, como vindicaba Chaves Nogales: ir, ver y contarlo, desacralizando el orden reinante y el sentido común instalado. Y hoy por hoy la memética no conmueve, solo mueve a la risa. Y en la era del cinismo no tiene sino por objeto que entre/tenernos, la parálisis, en suma.

El neofascismo no ha vuelto, como en los años treinta, con camisas pardas y censura militar. Ha vuelto como lo anticipó Marx: como farsa. Y la farsa necesita una prensa que no sea industria del consentimiento. La tesis es vieja y sigue intacta. En 1841, el joven Marx escribió en la Rheinische Zeitung que «la primera libertad de la prensa consiste precisamente en no ser una industria».

El escritor, decía, puede tener que vivir de su pluma, pero no vivir para hacer rentable su pluma. Y hoy prevalece justamente todo lo contrario. La prensa dominante es rentable porque ha dejado de ser prensa. Su modelo de negocio no es informar, es garantizar la propiedad. Garantiza la propiedad inmobiliaria que sostiene a sus accionistas —fondos, constructoras, banca—, la propiedad moral que sostiene a la Iglesia, y la propiedad simbólica que sostiene a la Monarquía.

En 1935, exiliado en París, Bertolt Brecht escribió Cinco dificultades para quien escribe la verdad. La primera dificultad es tener valor para escribirla. La segunda, sagacidad para reconocerla. La tercera, el arte de hacerla manejable como arma. Y dejó una frase que debería estar enmarcada en cada redacción: «¿Cómo alguien que quisiera combatir el fascismo, podría decir la verdad sobre él, si no quiere decir nada contra el capitalismo que lo engendra?».

No se puede combatir a Vox, a Le Pen o Milei lamentando la barbarie y callando sobre los fondos buitre. Y cuando se recurre al humor no debería ser para ganar audiencia sino para desmontar más bien la lógica de los amos del mundo como órgano de vigilancia popular.

Escribo la columna de este mes de inicio del ciclo político en medio de una petición de mi amigo Juan Valencia sobre la posibilidad de articular una red de periodistas republicanos. Visto lo visto no sé si resulte mejor armar una plataforma de Periodismo por el Derecho a Reír.

Del chiste a la sátira, convendría organizar una internacional del humor contra los discursos del odio y evitar que terminen matando el periodismo por la chistosa compostura acomodaticia que moldea el estado del arte y la opinión pública sin nadie que meta el dedo en el ojo del Rey desnudo, denuncie al obispo corrupto y exponga el rastro del dinero de los banqueros cleptómanos.

En tiempos de ascenso neofascista, el periodismo no necesita más verificadores neutrales. Necesita más periodistas neurasténicos. Más periodistas que entiendan, como escribió Marx, que «la prensa es, ya de por sí, una realización de la libertad humana» y que donde hay censura, hay que desplegar el mayor acto de libertad que es cuestionar los dispositivos de dominio riéndose de ellos. El fascismo avanza cuando la crítica pide permiso. El moralismo es mal tono para la evidencia de la prueba y desmontar el statu quo.

Vuelta al inicio de esta columna. Un caballero de la triste figura, alguien como quien suscribe que, como dejó escrito Manuel Sacristán, va en serio por la vida, vindica aquí una perentoria necesidad de promover el periodismo que trata seriamente la actualidad mediante la sátira, justo porque es necesario que lo que vemos como risible y ridículo quede en evidencia como la forma estética del postureo de los discípulos de Cánovas.

En fin, si se trata de ser virtuosos y ejemplares como profesionales de la información cultivemos el aura del buen humor y la crítica: es, como advertía Lacan, la mejor salida al discurso capitalista y los portavoces del apocalipsis y la distopía tecnológica.

Francisco Sierra en la Jornada Parlamentaria sobre la Libertad de los medios de comunicacion (EMFA)

Comunicación y Democracia con Francisco Sierra y Rafael Bascón

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En este episodio conversamos de manera franca y amplia con Francisco Sierra, catedrático de la Universidad de Sevilla, Facultad de Periodismo y Diputado ante el Congreso Nacional, en compañía de Rafael Bascón , socio fundador y ex presidente de la asociación Radio ENDANZA Radiopolis 92.3 FM.

¿Quién construye el relato que nos llega cada día?

¿Quién decide qué se cuenta, qué se silencia y desde dónde se interpreta la realidad?

Con Francisco Sierra hablamos de Comunicación y Democracia, a partir de su reciente publicación, Medios de comunicación y lucha de clases en España, un volumen colectivo que analiza los medios como un espacio de disputa por la representación social y política y plantea interrogantes sobre las estructuras de poder que atraviesan el sistema comunicativo.

Un encuentro para hablar de medios de comunicación, poder, democracia, redes sociales, información, pensamiento crítico y participación ciudadana.

Porque en una sociedad saturada de información, quizá una de las preguntas fundamentales sea:

¿Quién tiene el poder de contar la realidad?

Comunicación y Democracia

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Qué papel juegan los medios de comunicación en una democracia? ¿Cómo influyen las estructuras de poder y los intereses económicos en aquello que vemos, escuchamos y debatimos? ¿Qué está ocurriendo con la información en la era de las redes sociales, las plataformas digitales y la inteligencia artificial?

En este episodio especial de De Sevilla para el Mundo, conversamos con Francisco Sierra, catedrático de Teoría de la Comunicación de la Universidad de Sevilla y diputado por Sevilla en el Congreso, sobre los grandes desafíos actuales de la comunicación y la democracia.

La conversación parte también de su reciente libro, Medios de comunicación y lucha de clases en España, coordinado junto a Joan Pedro Carañana, una obra colectiva que propone analizar el ecosistema mediático desde la economía política de la comunicación y reflexionar sobre las condiciones de producción de la información y las posibilidades de democratización de los medios.

Medios de comunicación y lucha de clases en España

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La información es un campo en disputa y los medios un espacio de representación de la lucha de clases. El mito de la prensa independiente ha naturalizado en España, sin embargo, la narrativa de los medios libres sin una respuesta sistemática y articulada de cuestionamiento del sentido común imperante. En un tiempo de batalla cultural y ofensiva ideológica, pensar los medios desde la lucha de clases y la crítica de la economía política abre el debate en la esfera pública sobre las lógicas de dominación y desigualdad en el ecosistema mediático.

Desde las dinámicas reaccionarias de la prensa tradicional y la influencia cultural de Hollywood, hasta la colonización tecnofeudal del espacio digital, pasando por los encuadres discursivos frente a hitos como el 15M, este libro es una caja de herramientas para resistir contra las lógicas discursivas de manipulación y la guerra cognitiva que mediatizan los intereses del capital.

IU Verdes pide al Congreso la aplicación de los eurocódigos y exige una auditoría sísmica integral en Lorca

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IU VerdesLorca ha trasladado al Congreso de los Diputados y al pleno municipal una iniciativa para exigir la aplicación directa de los eurocódigos y la ejecución de una auditoría sísmica integral. El portavoz de la formación, Pedro Sosa, ha recordado que han transcurrido 15 años del terremoto de Lorca, un suceso que dejó 9 personas fallecidas y 324 heridas, sin que se hayan acometido las revisiones preventivas necesarias en la ciudad.

La iniciativa parlamentaria ha sido registrada por el diputado Francisco Sierra Caballero, del grupo plurinacional Sumar. El texto interpela al Ejecutivo central sobre si contempla aprobar el real decreto para la aplicación global de la normativa europea y solicita detalles sobre las políticas de previsión y gestión ante el riesgo de terremotos.

Exigencia de una auditoría técnica y pública

Sosa ha defendido que «quince años son tiempo más que suficiente para haber hecho una auditoría integral de nuestra ciudad desde el punto de vista de seguridad sísmica». Según ha explicado, la mayoría de las muertes en el seísmo de 2011 ocurrieron por el desprendimiento de cornisas y petos en fachadas, elementos que requieren una inspección urgente en las construcciones anteriores a la normativa actual.

El representante de la formación de izquierdas ha exigido que esta evaluación sea pública y abarque tanto a los edificios públicos como a las infraestructuras esenciales. Asimismo, ha recordado advertencias de expertos como el ingeniero de edificación Ignacio Harto y Ramiro Aurín, de la  Asociación de Ingenieros de Caminos, quienes han alertado del desfase normativo que acumula el país en materia de seguridad sísmica.

Críticas a la gestión del equipo de gobierno

El edil ha criticado además que miembros del gobierno local se hayan desplazado a zonas afectadas por emergencias en Granada o tras la DANA en Valencia a explicar protocolos. A su juicio, «la prevención quiere decir que tenemos que poner a trabajar un equipo técnico en Lorca para poder dar lecciones de que aquí estamos haciendo lo correcto», señalando que todavía quedan cuestiones pendientes respecto a las ayudas a los afectados del municipio.

Doppio stato

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Dejó escrito el bueno de Julio que la Justicia hoy es el medio del que manda para obtener provecho del que obedece, la ley del más fuerte. Es verdad que España no es ya la economía feudal de ordeno y mando. Del ciclo panóptico a la autodisciplina y colaboración con el capitalismo de vigilancia, todo control técnico y burocrático, sea simple o social, ha pasado a estar automatizada y bajo supervisión de CEOs y la tecnocracia de cuello blanco que quieren imponernos la IA generativa en la impartición de justicia. Pero persisten formas premodernas de dominio, a juzgar por los últimos acontecimientos protagonizados por el partido de las togas. Un síntoma del malestar institucional que vivimos es que prácticamente ningún medio aborda la evidencia del hecho del dominio del DOPPIO STATO (Bobbio dixit), nadie habla sobra la prevalencia del Estado paralelo y sus terminales mediáticas que pastorean con tramas corruptas, intereses ocultos, secretos del Estado profundo y prebendas de la oligarquía económica. Un cuadro más propio de las escenas decimonónicas de oligarquía y caciquismo que de la supuesta calidad democrática de un Estado social y de derecho, del welfare state, tan pregonado por el procónsul Isidoro del IBEX35. Y en esta deriva estamos, en pleno golpe blando, como antes se hiciera en Portugal y América Latina. Nada de lo que acontece en la operación Plus Ultra es casual. El Nerón naranja lo ha dejado meridianamente claro hace tiempo, pero algunas fuerzas políticas no terminan de enterarse y siguen aferrados a la OTAN en una suerte de pendejismo asintomático. Debieran tomar en serio que los de la Santa Alianza no están jugando a la alternancia y la contraprestación, sino al cambio de régimen para restaurar un tecnofeudalismo sin derechos ni democracia. Lean el manifiesto de Peter Thiel y comprenderán por qué frente a la inteligencia crítica ilustrada los cipayos de Vox y PP imponen el gesto grotesco y la jactancia visual, la  provocación y el simulacro narrativo, en medio de interacciones ruidosas y disonantes promoviendo el discurso del miedo. Saben que, en el marco de la corrupción total, la desafección favorece el orden reinante y el cretinismo individualista contra toda militancia y proyecto colectivo.

Bien es cierto que en la actual coyuntura históriza se avizoran contradicciones y movimientos telúricos de imprevisibles efectos. Recientemente, la jueza federal de Virginia falló contra ALPHABET (Google) por prácticas monopólicas en la publicidad digital. Google infringió el artículo 2 de la Sherman Act, la ley antimonopolio de EE.UU., contraria a adquirir y mantener de facto una posición dominante en el mercado. La norma contra la concentración de EE.UU. es de 1890 y no corresponde a la era GAFAM pero es evidente el perjuicio de Google en la comunicación de proximidad. El control del motor de búsqueda de plataformas, de intercambio, y de memoria digital, la minería de datos y la estratificación es un movimiento de jaque mate al futuro de los medios autóctonos. En este horizonte, produce sonrojo que la UE no acometa una norma antitrust a estas alturas del desarrollo de la economía de la atención. El control absoluto de los motores de búsqueda exigiría que la Comisión adoptase medidas contundentes para proteger nuestras libertades públicas y derechos y la propia soberanía informativa. Así que a falta de soluciones, la sociedad civil pide la paz y la palabra.

En Suecia y Francia, avanza el movimiento contra la digitalización en espacios públicos mientras entre académicos, activistas y profesionales de las industrias culturales empieza a cobrar forma una clara conciencia sobre los peligros de la IA y la siliconización de nuestra economía. El imperio de la inequidad y la colonización de los GAFAM es hoy nuestro Estado paralelo y la virulencia reticular del Estado corporativo convertido en el gobierno de las corporaciones sin Estado que universaliza la violencia del troleo por todos los medios coadyuvando a la lógica destituyente como interpelación antiestablishment impugnatoria de todo imaginario de progreso.

Se constata una impotencia práctica y cognitiva que cultiva la derrota de la izquierda por desplazamiento del punto de observación y del terreno de juego de la disputa de la hegemonía. Convendría pensar la relación entre lo público y lo territorial excluido. Las carencias de las clases populares diluyen el conflicto. Pero en los próximos tiempos vamos a asistir a la emergencia de una pulsión plebeya en la calle, con el ruido y la furia contra el aparato de represión y los ajustes de la tecnocasta y sus políticas de despojo. Frente a la triple impotencia (la incapacidad de alterar la actual situación, la incapacidad de vivir sin transformar la realidad y la imposibilidad de no transformarla) es hora del momento instituyente, crear salidas donde no las hay, recuperar la potencia revolucionaria. Un frente estratégico y necesario en esta dirección es articular el movimiento global de unidad y movilización en pro de la Justicia Social confrontando la fractura entre la norma y el deber ser, recuperando la dimensión de la constitución material, la realización del derecho, desde lo social y concreto, frente a las fantasías y distopías electrónicas.

No hay proceso emancipatorio sin mediación política, sin inteligencia colectiva antagonista y, en consecuencia, sin traducción ni articulación social de los diversos actores y fracciones de clase para el desarrollo de un proyecto político alternativo. Toca en fin volver a los clásicos, modo Anguita,  convocar a la ciudadanía, pensar un manifiesto de las amapolas y cultivar la palabra como testigo y el sentido común como vanguardia. No es poca cosa, créanme. Se trata del alfa y el omega de una política de futuro construida allá donde las redes digitales no llegan pero la vida y la esperanza habitan a la espera de una señal, por débil que esta sea.

 

IU reclama a responsables de varios ministerios que aclaren por escrito con qué medidas concretas van a responder a la “guerra híbrida” planteada por Marruecos en Ceuta

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El portavoz parlamentario de Izquierda Unida, Enrique Santiago, junto a los también diputados de esta formación Francisco Sierra y Fèlix Alonso plantean en una iniciativa registrada en el Congreso si se “revisará la política de ciberseguridad como política de Estado integrada en la seguridad nacional, desde una visión integral y autónoma respecto de intereses contrarios a nuestra soberanía que, desde Estados Unidos y la OTAN se vienen imponiendo”.

Alertan igualmente de que el régimen israelí ha utilizado a representantes diplomáticos y analistas de conveniencia en foros internacionales “para calificar a Ceuta y Melilla de ‘enclaves coloniales anacrónicos’, buscando equiparar la presencia de España en África con la ocupación de territorios en Oriente Próximo y deslegitimar la autoridad moral de Madrid”.

Los diputados de Izquierda Unida Enrique Santiago -portavoz parlamentario de la formación-, Francisco Sierra y Fèlix Alonso han registrado una iniciativa en el Congreso para que los máximos responsables de varios departamentos del Gobierno expliquen con detalle distintas cuestiones vinculadas a las denominadas “formas de guerra híbrida no convencional”, puestas en marcha e intensificadas con ocasión de la entrada masiva de decenas de miles de migrantes.

Entre los temas concretos de los que se piden explicaciones tras las evidencias constatadas en este ‘ataque híbrido’ está saber si al máximo nivel del Ejecutivo se prevé “revisar su política de ciberseguridad como política de Estado integrada en la seguridad nacional, desde una visión integral y autónoma respecto de intereses contrarios a nuestra soberanía que, desde Estados Unidos y la OTAN se vienen imponiendo”.

Además, la iniciativa que impulsa IU en el Congreso plantea si se va a “fomentar la creación y consolidación de empresas españolas de ciberseguridad, así como priorizar las tecnologías desarrolladas en el ámbito europeo o nacional, especialmente en sectores sensibles para la seguridad nacional, impulsando empresas públicas o de capital mixto con participación mayoritaria del Estado y evitando el modelo dominante liderado por Palantir Technologies”, compañía privada de EEUU especializada en análisis de macrodatos y la industria de guerra.

Los diputados Santiago, Sierra y Alonso advierten de que la “hostilidad” vista en los sucesos de Ceuta se caracteriza por “el ejercicio de una fuerte presión coercitiva -migratoria, diplomática y digital-, manteniéndose justo por debajo del umbral que justificaría una respuesta militar convencional” y que el análisis crítico de este escenario “no puede desvincularse del triángulo estratégico formado por Marruecos, Estados Unidos e Israel, una relación consolidada bajo los Acuerdos de Abraham y que afecta directamente a la posición geopolítica de España”.

“Con apoyo explícito de Estados Unidos e Israel -añaden en el texto-, Marruecos ha perfeccionado el uso de tácticas asimétricas para avanzar en sus objetivos soberanistas y contribuir a la presión y al control político estratégico”.

Ante ello, la pregunta registrada para su respuesta por escrito pide a los departamentos competentes del Gobierno que aclaren si revisarán el “alineamiento de la política nacional con los marcos europeos e internacionales de la Unión Europea, trascendiendo el marco de la Alianza Atlántica en favor de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), así como actualizar la política común de seguridad y defensa con miras a una visión de la ciberseguridad humana, integral y no dependiente”.

Interrogan también sobre si “dispone el Gobierno de alternativas de cooperación multilateral que permitan reforzar ejes de actuación con los BRICS y otros socios fiables frente a la actual dependencia de la red de proveedores de Estados Unidos e Israel”.

Izquierda Unida considera que la naturaleza de esta ‘guerra híbrida’ practicada en los sucesos de Ceuta radica en la “explotación deliberada de la denominada ‘zona gris’, un espacio de conflicto en el que el Reino de Marruecos ejerce una fuerte presión coercitiva sin recurrir al uso de la fuerza militar convencional ni declarar una guerra abierta”.

“Su objetivo principal -detalla la iniciativa parlamentaria- no sería la conquista territorial inmediata, sino la desestabilización política, el chantaje institucional y la obtención de concesiones geopolíticas mediante el socavamiento de las estructuras del Estado a través de diversas acciones”.

Entre ellas se cita como “principal” la “instrumentalización de los flujos migratorios masivos”, ejecutada en la práctica a través de la “apertura de los espigones” mediante la “inacción deliberada o la facilitación logística” de Marruecos; la “utilización de la población migrante como vector de presión” y una “ambigüedad calculada” con la que “el régimen alauita elevaría la tensión y, de forma paralela, se ofrecería como el único ‘socio indispensable’ capaz de resolver la crisis, forzando concesiones económicas o políticas de la Unión Europea y de España”.

A todo ello se añaden los “bloqueos comerciales”, con el cierre “intermitente o definitivo de las aduanas comerciales, que buscaría asfixiar la economía local de Ceuta y Melilla”, la “presión institucional” y la “guerra digital y ciberespionaje”, con el “uso previo de tecnologías de inteligencia, como el programa israelí Pegasus para intervenir los teléfonos de miembros de la cúpula del Gobierno”, a modo de ejemplo.

Apoyo directo del régimen israelí al marroquí

El portavoz parlamentario de Izquierda Unida, Enrique Santiago, junto a Francisco Sierra y Fèlix Alonso advierten igualmente de que el régimen israelí ha utilizado a representantes diplomáticos y analistas de conveniencia en foros internacionales “para calificar a Ceuta y Melilla de ‘enclaves coloniales anacrónicos’, buscando equiparar la presencia de España en África con la ocupación de territorios en Oriente Próximo y deslegitimar la autoridad moral de Madrid”.

“A cambio de la normalización diplomática con Marruecos -exponen-, Israel le proporciona sistemas de seguridad fronteriza, drones de vigilancia y sistemas de defensa antimisiles de última generación, como el sistema Barak MX”, capacidades que dotan a Rabat de “medios operativos avanzados para vigilar y presionar sus fronteras”.

Así, IU plantea también directamente si “tiene previsto el Ministerio de Defensa revisar y definir una política de contratación de armamento que reduzca la dependencia de Estados Unidos e Israel” y, no sin cierta ironía, interroga sobre si “considera el Gobierno suficiente la iniciativa de la vicepresidenta de la Comisión de crear un canal en TikTok y Meta destinado a combatir la desinformación y los bulos sobre Ceuta”.